El chantaje emocional en la pareja

¿Cuál es el origen del chantaje en las relaciones interpersonales?

Pareciera ser que en la interacción social con las personas, se presenta el chantaje engañosamente de forma natural. Sin embargo, su origen se debe a diversos factores entre ellos uno de los más importantes es el contexto cultural y social. En general se asocia a la figura masculina poder y fortaleza mientras que del lado femenino se encuentra en su contraparte la sumisión.

 Otro elemento importantísimo son todas las conductas aprendidas consciente o inconscientemente a través de los patrones familiares de papá y mamá, y por supuesto de las relaciones con los demás miembros de la familia extensa, los amigos, compañeros y hasta de las personas ajenas a la familia en donde se pudo haber observado y aprendido conductas chantajistas.

 Este tipo de condicionamientos sociales hacen bien o mal vistas cierto tipo de conductas, por ejemplo: “Es bien visto que un caballero lleve flores o acompañe hasta la puerta de su trabajo a una dama, pero no a la inversa”.  Por otro lado si el marido muestra desinterés es disfuncional y si la dama es quién toma la iniciativa es posesiva.

 En todo caso, cuando existe chantaje emocional en la pareja, se considera un trasfondo de dominación y sometimiento.

 ¿Por qué surte efecto el chantaje emocional?

Manejan las emociones. Abusan de los puntos débiles de las otras personas. Provocan un sentimiento de culpa en el otro y en ocasiones aún siendo culpables revierten las cosas.

 Tratan a como de lugar de presionar y controlar las conductas del otro e intimidarlo por todos los medios (sutil o abiertamente).  Dado que se ejerce el chantaje sobre personas afectivamente cercanas, eso les da la garantía de que los otros terminarán haciendo lo que el chantajista dice.

 Se hace uso de afectos proporcionados por la persona y que el otro toma para revertirlos y atacarle.  La intimidad compartida o los secretos del otro son uno de los mecanismos en cómo se puede ejercer el control del otro.

 En general su efecto más poderoso se debe a que en el otro se pudo instalar la culpa: “una máxima en sicología es crea culpa y ganarás”.

 Cuando chantajear con cosas del presente no resulta, el chantajista recorre si se requiere todo el pasado del otro.  Cuando una persona empieza a ceder en las pequeñas pretensiones del chantajista comienza un circulo vicioso difícil de romper, pues ello refuerza la conducta del que presiona para hacerlo en cosas más grandes y quien se deja presionar entra en un círculo miedoso en donde le es cada vez más complicado enfrentar el control del otro.

 ¿Cuáles son los tipos de expresiones más comunes de chantaje emocional?

En apariencia mientras más obediencia, sumisión y sometimiento se tiene a las peticiones del otro, mas se le ama, lo cual es completamente falso.

  • Si te vas me mato
  • Si te vas nunca volverás a ver  a los niños
  • Yo que siempre me sacrifico por ustedes y ustedes no pueden hacer nada por mi
  • Si no aceptas voy a buscar por fuera
  • Si aceptas nos entenderemos mas
  • No puedes hacerme eso ahora sabiendo lo mucho que te quiero
  • Me haces tanta falta y no sabría vivir sin ti
  • Tu si tienes el derecho a divertirme y en cambio yo aquí siempre encerrada
  • Lo hago sólo por tu bien, pues alguien puede faltarte al respeto vestida así
  • Si te sales en este momento, te juro que cuando regreses ya no me encuentras
  • Sin mi ¿qué harías?
  • Es la segunda vez que cuando no hago lo que dice, termina golpeándose o aventando cosas en la casa
  • Nadie te podrá amar como yo
  • Explota y pierde el control cuando le contradigo
  • ¿Para qué quieres entrar a trabajar?, luego ¿quién me va a atender a mi y a los niños?
  • Se pone como loco si no hago lo que él quiere
  • No me sirves en la cama
  • Regrésate a la casa, hazlo por tus hijos
  • Tu no sabes de los que estamos hablando, mejor cállate
  • Ya verás que las cosas de hoy en adelante van a ser diferentes
  • Así de gorda quién se va a fijar en ti
  • Si realmente me quieres te preocuparías por mi, como yo lo hago

Sugerencias para el cambio

  • El primer mecanismo para solucionar cualquier problema es “aceptar que se tiene”
  • Establecer límites, ello evitará tener una relación desgastante y disfuncional
  • Recuperar las necesidades propias
  • Aceptar que como en toda fórmula química, “cada uno tiene una parte de responsabilidad en el binomio: Chantajista-chantajeado
  • Dejar de cederle el control de uno mismo a la otra persona
  • Ser asertivo y aprender a decir “no” cuando alguien nos presiona a hacer algo fuera de nuestra decisión personal
  • Los extremos son disfuncionales: ni sumisión ni altanería con el otro
  • Curar el pasado para neutralizar el presente
  • Recobrar el autoestima mermada por el chantajista y trabajar con el complejo de inferioridad que se forma en algunas personas
  • Aprender estrategias para resolver conflictos y llegar a acuerdos
  • Recurrir a una asesoría terapéutica en caso de considerarse necesario