Mamá de antaño contra mamá moderna

No importa el siglo en el que hemos nacido, ser mamá es algo único

Hay cosas que nunca cambiarán en la maternidad: y que cada mamá ama a sus hijos más que a nada en el mundo, que nos derretimos con una sonrisa y sentimos una angustia espantosa cuando ellos están mal .

Sin embargo, hay cosas que han cambiado con el pasar de los años: más conocimientos, estilos de crianza, tecnología, entre otras cosas. Ser una mamá hoy en día, es distinto a ser una mamá años atrás, en los años de nuestras abuelas o bisabuelas. ¿Ustedes qué creen?

  • Para empezar las mamás hoy en día trabajamos fuera de casa, la mayoría por lo menos. Esto trae consigo mil cambios, desde una gran satisfacción a nivel personal pero un enorme sentimiento de culpa por no poder pasar tanto tiempo con nuestros hijos. En la época de nuestras abuelitas, era al revés, la mayoría de mamás no trabajaban y era la minoría las que sí trabajaban fuera del hogar. Trabajar fuera de casa además trae una crianza distinta, en la que
  • nanas y abuelos cobran mayor presencia en la vida de nuestros hijos, tenemos que aprender a compartirlos desde siempre y no es fácil. Esto genera mayor vínculo con nuestros propios padres (los vemos más) y por lo tanto pueden haber más discusiones también. Además tenemos una crianza compartida entre padres, nana, abuelos más presentes, etc.
  • Otra diferencia es la cantidad de información. Hoy, lógicamente, se sabe más que antes: hay avances médicos, por lo que mucho mitos han sido “desmentidos”. Por ejemplo antes se creía dormir con los padres en la misma cama era malo. Hoy se sabe que para el bebe es positivo. Se sabe que la crianza en brazos no los hace dependientes, sino que da mayor seguridad. Sabemos que el aire no enferma y mil cosas más y esto influye en la crianza de los hijos también.
  • Tecnología: Antes las fotos y los videos eran algo muy personal. No sólo me refiero a publicarlas, si no que el tomarlas era algo muy delicado. Acuérdense que las fotos se tomaban con rollo analógico, era otra historia. Te preparabas para cada toma para que las pocas que tomaras salieran muy bien (a veces extraño eso, ustedes?), la toma de fotos era casi exclusiva para momentos especiales. No existían los selfies y mucho menos la cantidad de medios para mostrarlos. Se compraban álbumes de fotos físicos y se armaba un lindo recuerdo. Tenía su encanto. Ahora tomamos fotos diariamente y las mamás chochas publicamos casi a diario. La tecnología también nos permite ver a nuestros hijos antes de que nazcan casi a la perfección. Casi casi podemos decir desde la ecografía a quién se parece (les ha pasado?). Antes incluso nacían y no se sabía el sexo. ¿Se imaginan eso ahora?
  • Redes sociales: Aunque suene absurdo, las redes sociales, han generado todo un cambio en la maternidad. Desde hacer de nuestros momentos especiales con nuestros hijos algo más impersonal (por ejemplo si estamos jugando con ellos y de pronto chequeamos el whatsapp o el Facebook y algunas mamás trabajadoras se ponen a ver cosas del trabajo), hasta la creación de nuevos trabajos (muchas mujeres cuando se convierten mamás, deciden dedicarse a la fotografía de niños ya que Facebook es un boom, o crear su empresa de artículos de niños y vender online, etc) hasta -en el caso negativo- comparar y competir de cierta manera con otras mamás en las redes sociales. De verdad, pasa. Algo muy positivo sin embargo, es que personas que queremos y no pueden ver a nuestros hijos porque viven lejos, los conocen y ven cómo crece a través de las redes. Antes había que mandar una foto por correo!! ¿Se imaginan?
  • Los cumpleaños han cambiado. Antes bastaba con ir a un rancho, a una lugar de comida rápida que tuviera juegos y comer papas y hamburguesas. Esto era muy divertido, no se necesitaba más. Hoy en día los cumpleaños requieren de una logística extrema. Hay que preparar con meses de anticipación, hacer listas interminables, contratar a diferentes proveedores, es increíble! Es muy lindo en verdad pero una vez más, las cosas son muy distintas. Incluso los  juegos son otros. En los ranchos habían pasamanos, columpios y sube y baja, ahora se contratan juegos inflables, trenes, caritas pintadas. Ya no se comen papas fritas en un santo, sino más bien sanguchitos y dulces saludables.
  • Antes un domingo por la noche era genial quedarse en casa en familia y comer pizza, varios pedazos! ¿Por qué no? Ahora es muy raro porque hay más tendencia a una alimentación sana. A los hijos se les enseña desde muy chicos qué es la comida orgánica, se les inculca la verdura y la fruta y no tomar gaseosa (entre otras cosas). Además se sale a comer a la calle mucho más que antes pues tenemos una variedad enorme de restaurantes y cafeterías. Sean sinceros, si hoy en día un papá te pregunta: ¿Qué hicieron ayer? Y le respondes: “Vimos películas mientras comíamos pizzas y gaseosas”, inmediatamente vas a pensar, aunque sea un segundo, “asu cómo le da de comer eso a sus hijos”. A mi me ha pasado que le doy chifles a mi hija como piqueo en el parque, y alguna mamá me ha mirado con cara de “y por qué no le das manzana pelada”. (Encima para mi los chifles son sanos! jajaja). Antes no era así, se disfrutaba y punto.
  • Los centros/nidos/colegios. Los niños (bebes en realidad) van a centros de estimulación desde súper bebes, empiezan el nido más pronto y ni qué decir de los colegios. Esto ha hecho que los niños sean más moscas. Han evolucionado con los años. Si no, fíjense cómo manjean los smart phones a la perfección al año y medio!!
  • Las madres de hoy se preocupan muchísimo más por el físico. Bueno es mi percepción, aquí corríjanme las abuelitas que me leen. Pero por lo menos ahora yo veo que no ha pasado ni un mes y las mamás ya estamos averiguando sobre clases de pilates para bajar esos 3 kilasos como si fuera una barbaridad. Además ya no son 10 kilos los que sobran como pasaba antes, si no son 3 o 4. Apenas podemos, separamos nuestras sesiones en clases o empezamos a ejercitar. Yo me acuerdo de mis tías cuando yo era chica y ninguna era como son las mamás de ahora jajaja (sin ofender a mis tías). Ojo hablo en general. De hecho hay mamás que hoy en día se suben muchísimo de peso y de hecho habían mamás antes que no se subían casi nada.
  • Los juguetes son otros. El trompo, las comiditas, los pasteles de lodo, jugar en la calle, etc.. Ahora están los video juegos, el ipad, muñecas que son casi personas, y muchos más. Bueno es normal que los juegos cambien, sólo que yo, personalmente, extraño ese tipo de juegos “más al aire libre” y de más acción.

No digo que antes era más fácil  ser mamá o más difícil, ni mejor o peor. Es obvio y positivo que las cosas cambien. Sólo digo que ahora las mamás tenemos nuevos retos y circunstancias que afrontar y creo que el truco está en el equilibrio. Jugar con el Ipad está bien: educa, entretiene, pero también podemos dibujar un “Mundo” en el parque y saltar con ellos o jugar. Sí, trabajamos,  pero cuando dejemos de trabajar y estemos en la casa, juguemos con ellos de verdad. no nos distraigamos con el celular (y sí acá también peco), ni se los dejemos a las chicas porque estamos cansadas. Y sí, enseñemos que las frutas y verduras son buenasas pero que comer un pollito con papas también se puede disfrutar.

Buscar un equilibrio

El secreto es la búsqueda de un equilibrio que nos permita hacer sólo aquello que más nos interesa o mejor nos sale con pasión, y el resto hacerlo correctamente sin tratar de ser todo el tiempo la mejor mamá ni la más linda, la más delgada o la más justa.

Animémonos a equivocarnos, a enojarnos y a perder la paciencia, no nos asustemos si nos desorientamos o si un día nos levantamos con ganas de colgarnos un cartel de clausurado o de irnos de viaje solas a Tasmania y con lo puesto.

Somos las que somos, como nos sale…
No importa si otras fueron las mejores…
Nosotras somos ahora las madres.
Madres somos las de ahora.
Madres eran las de antes.
Ser mamá es tener la oportunidad única de mirar el mundo de otra manera y de tener que ayudar a mirar a otros.

¿Ustedes qué piensan? ¿Conservan algo de las mamás de antes?

Foto  Sol Latino Newspaper