Qué es el ciberacoso y cómo puedes evitarlo

El ciberacoso aumenta a pasos agigantados, toda prevención vale la pena

Ciberacoso, es una invasión repetida y sin consentimiento en la intimidad de la víctima. Se ejerce en el mundo virtual a través de las nuevas tecnologías y puede considerarse una forma de violencia.

Redes sociales y teléfono.Son las redes sociales y el teléfono las vías más usuales en que los ciberacosadores molestan a sus víctimas.

Más cerca de las víctimas.Debido a la generalización del entorno digital, los agresores que comenten ciberacoso pueden acceder a sus víctimas sin tener contacto directo con ellas.

Modelos de ciberacoso. Según el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, hay una serie de prácticas que revelan ciberacoso, un problema que está aumentando en los últimos años.

Sexting. El sexting consiste en distribuir por Internet imágenes o datos comprometidos de contenido sexual del acosado. Los datos pueden ser reales o inventados.

Ridiculizar. También hay ciberacoso cuando se da de alta a una persona en un sitio web en el que se le puede ridiculizar o estigmatizar.

Perfil falso. Los ciberacosadores crean perfiles falsos de sus víctimas en Internet. Con ellos, por ejemplo, ofrecen o demandan sexo a terceros en nombre del acosado.

Usurpación de identidad. Los ciberacosadores usurpan públicamente la identidad de sus víctimas para hacerse pasar por ellas en situaciones desagradables como realizar comentarios insultantes hacia un tercero.

Divulgar grabaciones. Se considera ciberacoso divulgar por Internet grabaciones de móvil en las que se humilla, intimida o agrede a un tercero.

Banco de spam. Una de las modalidades del ciberacoso es dar de alta el correo electrónico de la víctima en distintos lugares para convertirlo en blanco de mensajes indeseados (spam) o contactos con desconocidos, entre otros.

Acceso a su ordenador. El ciberacosador también puede acceder al ordenador del acosado para controlar sus comunicaciones con terceros y sus correos privados.

Divulgar rumores. Los ciberacosadores pueden divulgar, a través de Internet, rumores acerca de un comportamiento reprochable de la víctima.

Perseguir. Incomodar y perseguir a la víctima en los espacios (foros, webs, redes sociales) que usa habitualmente es otra modalidad de ciberacoso.

Perfil falso. Los ciberacosadores pueden fabricarse un perfil falso en Internet con el objetivo de encontrarse físicamente con la víctima, chantajearla o acosarla sexualmente (grooming).

Los expertos recomiendan a los padres advertir a sus hijos (sin alarmarlos) acerca de los peligros de seguridad que se pueden encontrar en Internet y en las redes sociales para que estén prevenidos, además de llevar a cabo todas las medidas para garantizar su seguridad.

Ya sea utilizando Internet o cualquiera de las redes sociales que hay actualmente, existen dos reglas básicas de seguridad que ningún menor debería saltarse:

  • No difundir ni revelar datos personales como el teléfono o la dirección a través de las redes sociales.
  • No acudir a ninguna cita en persona con desconocidos con los que se haya contactado a través de Internet.

Las consecuencias del ciberacoso para un menor pueden ser muy graves, tanto en el plano físico como en el social y emocional. Además de sufrir distintas somatizaciones, puede sentir aislamiento social, depresión, ataques de ansiedad, trastorno por estrés postraumático y, en sus últimas consecuencias, intentar el suicidio; por ello, toda prevención es poca.

“Los padres deben tener siempre acceso a los dispositivos de sus hijos y las aplicaciones que usan, así como colocar reglas sobre el tiempo que pueden pasar en internet y usar soluciones que les permitan monitorear la actividad del menor a distancia”.

Los riesgos a los que se exponen los niños y jóvenes son el robo de identidad, la entrada de virus o malware en los dispositivos para obtener información valiosa y venderla en el mercado negro o, en algunos casos, hasta ser víctimas del ciberacoso.

Agencias Foto Eroki Consumer