¿Un clavo saca a otro clavo, qué hay de cierto?

Un clavo sí saca otro clavo y es bueno para la autoestima

Durante años, el viejo dicho de “un clavo saca otro clavo” ha sido mal visto por aquellos que defienden que, tras un quiebre amoroso, se debe pasar las penas en soledad, como una forma, entre comillas, madura, de afrontar el triste momento y también como un supuesto respeto a lo que significó para alguien su ex pareja y la antigua relación.

Por otro lado, ese “luto”, supuestamente, evitaría hacer cosas que luego pueden provocar arrepentimiento, como lo sería, influenciado por la susceptibilidad emocional, caer en los brazos de cualquiera que muestre algo de interés o, peor aún, de alguien que no se lo merezca.

Pero tanta racionalidad en los sentimientos post separación han sido desestimados por unos investigadores, que aseguran que aquellas personas que sí encuentran un clavito para sacar al anterior, son más felices y se recuperan mejor de su fin amoroso.

Estudios aseguran que, además de ser una práctica común, aquellos que se involucran sentimentalmente con una persona, al poco tiempo de haber terminado, se recuperan mejor del anterior quiebre amoroso y son más felices que los que guardan el luto.

Cuando terminamos una relación amorosa importante, que significó mucho en nuestra vida y nos cuesta trabajo superar, no falta la persona bien intencionada que nos sugiere “salir y conocer gente nueva”, o sea hombres.

A veces nuestro ánimo no nos permite reincorporarnos a la vida social “ligadora” y preferimos vivir nuestro duelo tranquilamente y sin intenciones de enamorarnos rápido de otra persona. También se dan los casos en que preferimos huirle al dolor y nos la pasamos fuera de casa, en todas las fiestas y reuniones sociales a las que nos invitan con la ilusión de toparnos con algún lindo individuo que nos ayude a olvidar ese otro que se fue.

¿Cuál de las dos opciones es más recomendable? ¿Esperar  a sanar nuestras heridas para conocer a otra persona o salir a la caza de una nueva pareja aunque sigamos enganchadas con la relación anterior?

En realidad, las dos pueden ser igual de buenas o malas, dependiendo las circunstancias.

La psicología clásica recomendaría vaciar nuestro corazón de todo lo relacionado con la ex pareja, antes de meter a una persona nueva en nuestra vida.

La razón de esto es que como no has olvidado al otro, sencillamente no estás en condiciones de entregarte a alguien más y permitirte vivir el amor a plenitud, por lo tanto esa relación tiene pocas probabilidades de resultar bien.

Así que ese dicho, puede funcionar mientras intentas que ni duela, pero lo mejor es afrontar la situación tal y como se te está presentando, y después salir adelante.

¿Usar un “clavito” como desquite o como una buena forma de dar vuelta la página? Ése parece ser el dilema.