Tips para ahorrar en el supermercado

Cómo ahorrar en las compras del supermercado

Si todas las semanas te aterras cuando ves el monto total de tus compras en el supermercado, quizás se deba a que no has implementado un sistema que te permita sacarle el máximo partido a tu dinero y te permita ahorrar. Aquí tienes uno que puede ayudar a mantener el presupuesto bajo control.

  • Si no has hecho un presupuesto de tus gastos de vida que incluya lo que puedes gastar todas las semanas en el supermercado, comienza por hacerlo hoy mismo. Si vas con un número específico en mente, te resultará más fácil mantenerte dentro de ese presupuesto.
  • Lleva contigo una pequeña calculadora de mano y ve sumando cada producto que colocas en tu carrito de compras; esta es la mejor manera de saber si te has pasado de la cantidad que te has designado para esa semana. De esta manera no tienes que sacar productos en la registradora o peor, comprarlos porque te da vergüenza devolverlos.
  • Prepara un menú de lo que vas a preparar en la semana, y haz una lista con todos los ingredientes que necesitas. Muchas personas van al supermercado sin la más mínima idea de lo que deben comprar. Es por eso que acaban llevando productos que nunca van a usar. Estos se pueden echar a perder, como suele ocurrir con la carne o los vegetales, y luego tienen que botarse. ¡Evita este desperdicio! Llevar una lista además te ayuda a controlar las compras impulsivas. Otro beneficio de las listas: no tienes que regresar al supermercado dos días después, porque te faltó un ingrediente clave o porque se te olvidó comprar la leche con chocolate para los niños.
        ¡Usa los cupones! Muchas veces ofrecen grandes descuentos y solo te toma unos minutos recortarlos. En la caja registradora verás cuánto has                ahorrado.
  • No te cases con una marca, solo porque has aprendido que es la mejor. Muchas veces las marcas de los alimentos del mismo supermercado son tan buenas, o mejores, que las más populares. En muchas ocasiones el ahorro es significativo.
  • No vayas al supermercado hambrienta. Esto hace que todo lo que ves te provoque y acabas por comprar más de lo que necesitas. Desayuna, almuerza o come una merienda que te satisfaga antes de entrar a ese palacio de la tentación.
  • Si puedes hacer las compras durante las horas de escuela de los chicos, o si puedes dejarlos en casa con un adulto responsable, es preferible que no los lleves al supermercado. Ellos piden todo lo que les provoca, mientras más cargado en azúcares y colorantes artificiales, ¡mejor! Recuerda que los supermercados colocan estos productos, lo mismo que los dulces y los juguetes, al nivel visual de los pequeños.
  • Resiste las “grandes ofertas” de productos que no sueles usar. Si el supermercado te ofrece dos por el precio de uno, y es un producto que usas normalmente, aprovecha la oferta. Pero si compras algo que en realidad no necesitas, solo para ahorrar o para obtener dos de eso que no necesitas, estarás malgastando tu dinero.
  • Por otra parte, compara si comprar dos latas pequeñas de un producto es más económico que llevar una de tamaño familiar.
  • No corras de un supermercado al otro, para ahorrar en uno y en el otro, ya que lo que te ahorras en precio, lo gastas en gasolina y en tiempo.
  • Convierte la “cacería” de ahorros en algo divertido y le sacarás más provecho que si lo ves como una tarea insoportable. Lleva nota de cuánto ahorras en cada compra semanal, ya que esto te estimulará a hacerlo mejor cada vez. Como ves, estas son prácticas sencillas que puedes comenzar a implementar hoy mismo.

Agencias foto agencias