Lo que debes saber acerca del frío

¿Sabías que la sensación de estar a baja temperatura afecta tus capacidades mentales y tu juicio? Conoce los efectos del frío

Los efectos del frío van más allá de los estornudos y el catarro. Una temperatura ambiente inferior a 5 °C, puede tener efectos directos sobre la salud . Además de los efectos que se conocen popularmente, hay evidencia documentada de que el frío puede fomentar la aparición de trastornos musculo-esqueléticos (primera causa de baja laboral temporal), provocar hipersensibilidad y alergia al frío, propiciar la aparición de afecciones respiratorias (asma, bronquitis, etc.), cardiovasculares, articulares y digestivas, y un largo etcétera que culmina con la hipotermia, poniendo de manifiesto así la importancia de ofrecer una protección eficaz frente a este agente.

A continuación, te presentamos los efectos de las bajas temperaturas en el cuerpo:

1. La temperatura ambiente afecta nuestra manera de juzgar

En 2014 investigadores alemanes observaron que los participantes de un estudio cambiaban su forma de pensar si la temperatura era alta o baja. Cuando se encendía la calefacción,  tendían a pensar que el reo había actuado al calor de un impulso, pero cuando la sala estaba helada los mismos delitos se consideraban premeditados y cometidos a sangre fría.

2. Nadie se enferma sólo por estar a la intemperie

Hay que tener contacto con otra persona que porte, por ejemplo, un virus, dice David Proud, profesor de fisiología y farmacología en la Universidad de Calgary, en Canadá. “Se corre más riesgo de resfriarse en lugares cerrados y concurridos”.

3. ¿El calor del cuerpo se pierde a través de la cabeza?

En absoluto, dice un estudio publicado en 2008 en el British Medical Journal. La cabeza deja escapar apenas el 10 por ciento del calor corporal.

4. Si hace demasiado frío para salir a correr, quédate parado al aire libre

En 2015 científicos estadounidenses confirmaron que temblar de frío equivale a hacer ejercicio, porque contrae los músculos, acelera el metabolismo y convierte el tejido adiposo blanco, que almacena energía, en tejido adiposo pardo, que quema calorías.

5. Los empleados con frío se equivocan más

En 2004 investigadores de la Universidad Cornell, en Ithaca, Nueva York, subieron la temperatura de una oficina de 20 a 25 °C, y los empleados cometieron 44% menos errores durante un mes.

6. Parece que los chapuzones en agua fría mejoran la salud

Un estudio realizado en Finlandia en 2004 con sujetos que nadaban al aire libre en invierno reveló que al cabo de cuatro meses reducían su nivel de estrés y fatiga, y mejoraban su memoria y estado de ánimo.

7. El frío es contagioso

Un estudio realizado en diciembre de 2014 por científicos británicos y alemanes reveló que, luego de ver videos de personas que metían las manos en agua helada, la temperatura de las manos de los participantes bajaba 0.2 °C.

8. ¿Alguien quiere intentarlo?

Parece que dormir con frío tal vez sea saludable. En un estudio realizado en Estados Unidos en 2015, cinco participantes, tras dormir un mes en un cuarto a 19 °C, casi duplicaron su tejido adiposo pardo. Los autores, de los Institutos Nacionales de Salud, creen que esto reduce el riesgo de contraer diabetes y otras enfermedades metabólicas.

9. Sí, eramos peludos

Cuando los animales tienen frío, unos diminutos músculos en la piel se contraen y erizan el pelo, lo que forma una capa de aislamiento eficaz. Eso nos pasa a nosotros los humanos con la llamada “carne de gallina” que es un vestigio de cuando nuestra especie estaba cubierta de pelo.

10. Medicinas que aumentan la sensibilidad al frío

Si tomas betabloqueadores (usados para tratar la hipertensión) abrígate bien y pasa menos tiempo a la intemperie en tiempo de heladas.

11.El aire acondicionado es sexista

En 2015 un estudio publicado en Nature Climate Change observó que los termostatos de los edificios se ajustan según una fórmula obtenida en los años 60 y basada en parte en el ritmo metabólico de un hombre de 40 años. Como el metabolismo de las mujeres tiende a ser más lento, las oficinistas suelen helarse en el verano.

12. La frialdad afectiva provoca frío

Científicos de la Universidad de Toronto, Canadá, confirmaron que los sujetos de un estudio que recordaban una experiencia de aislamiento social calculaban menores temperaturas en una sala que quienes recordaban sentirse aceptados.

13. Si quieres entrar en calor, no pienses en el dinero

En la primavera de 2016 investigadores austriacos y suizos pidieron a un grupo de voluntarios que metieran las manos en un tazón lleno de billetes (el grupo de control usó un tazón lleno de papeles). Quienes aseguraban tener las manos en contacto con dinero, sentían más baja la temperatura.

Recomendación:

Es aconsejable usar varias capas de ropa para que te protejas del frío. Las capas de ropa, proporcionan mejor protección que una única prenda (aunque sea gruesa) debido al aire que hay entre las capas.

Por otro lado, las múltiples capas dan la opción de adaptarse a las condiciones de temperatura cambiantes al poder abrir o quitar alguna capa para evitar una sobreprotección que pudiese dar lugar a la sudoración.

La capa de ropa más interna, además de aislamiento debería permitir retirar la humedad, manteniendo la piel del usuario seca. Además, las capas adicionales de ropa deberían permitir abrirse o retirarse para evitar la sudoración. Las chaquetas externas deberían tener elementos de cierre y abertura en cintura, cuello y puños para ayudar en el control de la cantidad de calor retenido.

Agencias