Días decisivos para el futuro del TLCAN

Rumbo a la cuarta ronda de negociación, los involucrados llegan con una definición clara de lo que no están dispuestos a aceptar. Días decisivos para el futuro del TLCAN.

La cuarta de las siete rondas para renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre México, Estados Unidos y Canadá, a efectuarse en Washington DC del 11 al 16 de octubre, podrían días decisivos para definir el acuerdo, indicó el periódico The Washington Post (TWP).

Analistas y participantes han señalado que “las negociaciones están en riesgo creciente de fallar”, advirtió el rotativo.

“Las bombas del presidente (estadunidense) Donald Trump a través de Twitter y los ataques retóricos a lo que él llama el ‘peor acuerdo jamás hecho’ y las vagas y confusas propuestas de su administración, han desalentado a Canadá, que ahora está explorando opciones de respaldo”, refirió en una nota The Washington Post.

“Si las autoridades no pueden avanzar más en la revisión de la próxima (esta) semana del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, las probabilidades de llegar a un acuerdo disminuirán aún más”, advirtió.

“Creo que el fracaso es una opción”, señaló por su parte C. Fred Bergsten, un veterano experto en comercio y miembro principal del Peterson Institute for International Economics. “Depende de si la gente de Trump sigue a través de su retórica”, añadió. “Ésta podría ser la semana decisiva. El primer ministro canadiense Justin Trudeau vuela a Washington el martes para una reunión con Trump sobre las negociaciones y luego viajará a México para actualizar al presidente Enrique Peña Nieto”, refirió el diario.

Por su parte, Ildefonso Guajardo, secretario de Economía mexicano, afirmó que el momento para medir fuerzas en la renegociación del TLCAN llegará en la cuarta ronda de negociaciones.

En esta ronda, se fijarán posiciones sobre ultimatos que México, Estados Unidos y Canadá han establecido, en los cuales se han trazado líneas rojas de las contrapartes para anticipar que no serán aceptados de ninguna forma. “Cualquier acuerdo al que lleguemos tiene que ser beneficioso para todas las partes y, por lo tanto, para ser fuertes en la mesa siempre tenemos que estar preparados para un escenario sin TLCAN”, dijo Guajardo.

Las líneas rojas

Como ultimatos, Estados Unidos ha establecido que no aceptará un acuerdo si no conlleva la reducción de su déficit comercial en la región, si no se abre el sector lácteo de Canadá o si no se cambian las reglas de origen que beneficien especialmente a Estados Unidos en el sector automotriz.

México, por su parte, ha aseverado que no aprobará un TLCAN actualizado que restrinja el comercio o las inversiones en la región. Su objetivo es preservar el libre comercio entre los tres países y que los intercambios en América del Norte deban estar exentos de cualquier arancel o cuota, como ha ocurrido desde el 2008.

Tampoco México dará luz verde a la renegociación si se incluye la propuesta estadounidense de la cláusula sunset (vigencia limitada), con la cual se terminaría automáticamente el acuerdo comercial cada quinquenio, a menos que los tres países acordaran antes renovarlo.

El gobierno canadiense ha enfatizado que no signará la renovación de este acuerdo comercial si esto implica abrir su sector lácteo; si se elimina el Capítulo 19, el cual permite el establecimiento de un mecanismo de solución de controversias en materia de dumping y subsidios prohibidos, o si no se fortalecen las regulaciones laborales en la región.

Hasta la tercera ronda de negociaciones se pusieron sobre la mesa asuntos no controversiales, con la consigna de avanzar los más rápido posible en ello, y se concluyó el capítulo de pymes. Por los marcadamente contrapuestos, la única excepción pública en esa tercera ronda fue la propuesta de Estados Unidos de permitir el uso de estudios con información temporal para investigaciones de dumping y subsidios prohibidos en productos perecederos.

“Es clarísimo que nuestra obligación es ir marcando con claridad aquello que México no puede atravesar, no puede cruzar esa raya porque estaríamos en circunstancias que van a empezar a desmantelar cosas que hemos construido juntos”, dijo Guajardo. (Con información de Notimex)

El sector empresarial de México tiene “perfectamente definida” la frontera entre lo que es posible y deseable negociar para la modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), por lo que no cederá en los temas sensibles “ni un ápice” porque ponen en riesgo la soberanía así como el futuro de sectores económicos, empresas y empleos.

Manuel Herrera, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), dijo que la renegociación del TLCAN es importante pero no decisiva para construir el futuro que deseamos en materia económica.

“Este proceso tiene límites precisos. Negociamos, no condescendemos. Buscamos el mejor acuerdo posible, no cualquier arreglo trilateral. Promovemos el entendimiento, no la capitulación en materia comercial. Y nos mantendremos en la mesa de negociación mientras exista respeto y seriedad”, sentenció.

En su análisis “Pulso industrial”, el dirigente de la planta productiva nacional sostuvo que la economía mexicana tiene rumbo y una agenda de trabajo propia, que no depende de lo que suceda en la negociación del TLCAN.

Por Agencias Con información de Lilia González, Roberto Morales en El Economista.

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