Estamos en la era de la Opinión y no precisamente de la Acción

Sin lugar a dudas, considero que estamos en la era de la OPINIÓN y no precisamente de la ACCIÓN

En las redes sociales encontramos todo tipo de personas que emiten su opinión como fieles expertos en ciencias políticas, economía, finanzas, plantas petroleras, balances financieros y ni qué decir de los peritos, forenses, psicólogos, expertos todos en temas de educación, sexualidad, cultura, artes, historia, periodismo y turismo, entre otras disciplinas.

Sin medida se comparten acontecimientos que para “alguien más” pueden ser verdaderas desgracias, ¿acaso replicamos las adversidades con la intención de acudir a apoyar ya sea económica o emocionalmente a las víctimas?

Lo que sin lugar a dudas crea una nube de opiniones, algunas de ellas con un tinte de hilaridad, mofa y sarcasmo; que bien vendría al caso preguntarnos ¿qué hacemos en nuestra vida diaria? ¿Cómo nos dirigimos a nuestras familias, amigos, colegas y compañeros de trabajo?

¿Qué parte de “las opiniones profesionales” se llevan a la práctica?

Confesiones y Confusiones.

Además, no puede faltar aquel que publica una confesión personal y solamente recibe más confusiones, por el simple hecho de que prefiere recibir la orientación de personas que ni siquiera conoce y que seguramente no cuentan con título profesional que los avale. Porque seamos sinceros, un experto te va a cobrar por lo que sabe hacer y tal vez te salga caro, pero sin duda es la mejor opción.

Sumo a aquellos que creen que algún oficial de policía, un abogado o un juez revisará sus publicaciones de denuncia. No deberíamos perder tiempo en alentar al chisme y el morbo en las redes, es tan sencillo llamar al 911, has tu denuncia con quien corresponde, así evitaremos crear pánico y pedir ayuda a quienes sólo prestan atención a los textos publicados sin la intención de ponerse en tus zapatos.

No deberíamos dividir a la sociedad, si alguien no tiene tu misma opinión, no quiere decir que te odie, simplemente no comparte tu punto de vista, no lo tomes personal ni eches a perder tu día desquitándote con quienes te rodean.

Llegará algún día en que la humanidad reconozca EL EFECTO DEL AFECTO.

Y no por algún interés personal, sino simplemente por que todos nos merecemos un trato digno. Pongámoslo así, cuenta el mismo trabajo lanzar veneno que tener un poco de empatía por nuestros semejantes.

Por cierto, ésta es mi opinión y segura estoy que dista mucho de ser igual a la de alguien más.

Lic. Eréndira Córdoba

Foto AMCMarketin