¿Es posible poner la mente en blanco?

 

Poner la mente en blanco es un estado que muchos desean, pero, tal vez, no es posible hacerlo. ¿Qué debemos saber al respecto? ¿Cómo podemos calmar nuestra mente efectivamente?

Saturadas por tanta información, muchas personas se preguntan si es posible poner la mente en blanco. La respuesta, tal vez, no es la que todos esperan. La razón por la cual muchos quieren poner la mente en blanco es porque sienten fatiga, estrés o agotamiento, y anhelan suspender todos sus pensamientos.

Pero, ¿es esto verdaderamente posible? La verdad es que podría no serlo, aunque las opiniones al respecto son controvertidas. El cerebro es el órgano principal del sistema nervioso central y su complejidad es alta. Puede controlar todas las funciones vitales de los seres humanos, desde respirar hasta el ritmo cardíaco y la digestión.

En cuanto a la mente, esta se relaciona con el cerebro porque se refiere a los procesos que podemos ejecutar a nivel cognitivo, tales como la percepción, la memoria, imaginación, el pensamiento, etcétera. Esto explica por qué no resulta tan sencillo dejar la mente en blanco.

Nuestro cerebro genera impulsos para que ocurran los pensamientos, y estos no son tan fáciles de detener. Entonces, ¿qué podemos hacer para calmar nuestra mente? ¿Cómo podemos detener esos pensamientos que nos obstruyen? Te invitamos a descubrirlo.

¿Se puede poner la mente en blanco?
Las opiniones sobre este tema son opuestas. Hay quienes piensan que sí es posible poner la mente en blanco por completo, mientras que otros opinan lo contrario. Según la ciencia, algunos experimentos que han dejado constancia de que la mente parece “desaparecer”, siendo imposible monitorear su paradero.

Incluso, los participantes de dichos experimentos expresaron haber vivenciado tres estados mentales: deambular por la mente, borrado de la mente y estar enfocado. Respecto al tema, otras fuentes bibliográficas han hecho referencia a un estado que se conoce como mente ausente, pero este no sería muy deseable.

En el estado que caracteriza a la mente ausente, las personas que lo padecen experimentan falta de atención y pérdida de la memoria, así que, probablemente, no todos querrán vivir algo similar.

¿Se puede poner la mente en blanco?
Las opiniones sobre si es posible poner la mente en blanco están bastante divididas.
La meditación y la mente en blanco
Además de lo descrito, también hay un grupo de personas que consideran la meditación como una forma de poner la mente en blanco, pero esta postura no es del todo correcta. Más bien, este es un error que ha llevado a muchas personas a abandonar esta saludable práctica al no conseguir poner su mente en blanco, tal como muchos prometen.

De hecho, cuando se medita, una de las cosas que se recomienda hacer es fijar la atención en un objeto que, si bien al principio es físico, en prácticas avanzadas puede ser sustituido por otros más sutiles, como la propia consciencia.

Esto nos permite sostener que, mientras estemos con vida, los seres humanos tendremos pensamientos, así como el resto de las facultades mentales que acompañan nuestra existencia.

Hoy día, psiquiatras, psicólogos y psicoterapeutas coinciden en que no es posible poner la mente en blanco. Lo que sí se puede hacer es concentrarse en la respiración o el sonido del aire, y con ello la corteza cerebral se desconectaría en parte. Esto puede hacer más fácil descansar.

Cómo calmar nuestros pensamientos
Si lo que sientes es que tus pensamientos te abruman, puedes aplicar distintas técnicas de relajación para sentir calma. Buscar un estado de “mente en blanco” puede resultar frustrante. Entonces, lo mejor es recurrir a otros ejercicios efectivos.

Consejos de relajación
Mujer meditando
El yoga, la meditación, los ejercicios de respiración, entre otros, son formas más efectivas de calmar nuestros pensamientos y emociones.
Cuando nos relajamos logramos reducir la actividad cerebral cortical y podemos sentir tranquilidad. Esto lo podemos lograr siguiendo estas recomendaciones:

Practicar ejercicios respiratorios.
Practicar yoga.
Tomar un paseo y ponernos en contacto con la naturaleza.
Sustituir los pensamientos negativos por otros positivos.
Dedicar un espacio y un momento al día solo para nosotros.
Disfrutar del momento presente, concentrándonos en el aquí y ahora, sin generar ansiedad hacia el futuro.
Practicar mindfulness.
Hacer cosas placenteras, como tomar un baño tibio y tomar un poco de té.
Escuchar música tranquilizante.
Practicar ejercicios de visualización.
Aplicar la técnica de la relajación progresiva de los músculos, entre otras.
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Además de estas técnicas, hay un sinfín de alternativas para vivir libres de estrés y disfrutar cada momento. Lo más relevante es abandonar la insistencia en poner la mente en blanco, porque mientras más se quiera lograr, más se estaría desarrollando un patrón obsesivo.

Si estas pautas no son suficientes para lograr un estado de tranquilidad y relajación, entonces la mejor sugerencia es visitar a un psicólogo para encontrar apoyo. Planificar un viaje de distracción también puede ser realmente agradable y placentero.

Al final, podrías darte cuenta que lo más significativo no es poner la mente en blanco, sino vivir momentos hermosos y hacerlo con plena consciencia.

Por Isbelia Esther Farías López Mejor con salud