Jason Momoa no quiere grabar Aquaman 2

Jason Momoa no quiere grabar Aquaman 2 por exigencia ambiental

Jason Momoa no quiere grabar Aquaman 2 por exigencia ambiental. El actor llamó a detener la construcción de un telescopio que amenaza con afectar la flora y fauna de Hawai.

Jason Momoa está utilizando su influencia como superhéroe para protestar contra la construcción del TMT en el volcán Mauna Kea de Hawai, un gigantesco telescopio de 30 metros que amenaza con destruir la flora y fauna autóctona, y contra el que el actor ha decidido tomar partido.

«Lo siento, Warner Bros, no podemos filmar Aquaman 2. Porque Jason fue atropellado por una excavadora tratando de detener la profanación de su tierra natal. ESTO NO ESTÁ SUCEDIENDO», escribió Momoa en Instagram. Por supuesto, pese a la honorable iniciativa del actor, esto no retrasará la producción del filme, ya que Momoa tiene un contrato con Warner que no puede incumplir.

Las disputas por un volcán inactivo en Hawái han resurgido en los últimos días y enfrentan a la cultura y la historia del archipiélago con sus ambiciones científicas.

La construcción del poderoso Telescopio de Treinta Metros (TMT, por sus siglas en inglés) cerca de la cima del volcán Mauna Kea generaría cientos de empleos y daría un gran impulso a la investigación.

Pero los hawaianos nativos insisten en que el volcán, la montaña más alta del mundo si se mide desde su base submarina, es sagrado.

Por lo tanto, creen que el proyecto —que lleva años planeándose y se ha valorado en US$1.400 millones— debe suspenderse.

La semana pasada un grupo de manifestantes bloqueó el acceso a la zona de construcción. Al menos 33 personas fueron detenidas.

David Ige, el gobernador de Hawái, declaró el estado de emergencia ante las protestas y pidió que el bloqueo termine pacíficamente.

Pero ¿por qué es tan importante que el TMT se construya en el Mauna Kea?

«Podría llevarnos a encontrar vida extraterrestre»
El TMT podría ayudar a responder una de las preguntas más importantes de la humanidad, según Roy Gal, astrónomo de la Universidad de Hawái: ¿hay vida en otros planetas?

«Por primera vez, podremos medir las atmósferas de planetas del tamaño de la Tierra en zonas habitables alrededor de otras estrellas», dijo. «Veremos si las atmósferas de esos planetas tienen agua y moléculas que podrían deberse a actividad biológica».

«Estudio las galaxias y cómo evolucionan en diferentes tipos de entornos en el universo. El TMT nos permitiría aplicar estos estudios a galaxias más lejanas y por lo tanto lo que vemos de ellas ocurrió hace más tiempo. Nos permitiría pintar una historia más completa de las galaxias, desde la infancia hasta la edad adulta», señaló.

«Con los telescopios actuales, es como estudiar a los seres humanos desde adolescentes. El TMT nos permitiría verlos desde bebés», añadió.

Roy dijo que el Mauna Kea tenía las condiciones ideales para ver el cosmos y que los observatorios allí ya habían contribuido a concretar importantes hallazgos, incluida la observación de que la expansión del universo se estaba acelerando.

«Con cualquier capacidad nueva de un telescopio que obtengamos, siempre, siempre, sin falta, encontramos algo nuevo que no esperábamos», dijo.

El mejor lugar del mundo
El TMT es un proyecto del Instituto Tecnológico de la Universidad de California (Caltech), en EE.UU. junto con centros de India, Japón, China y Canadá.

Los cielos libres de nubes del Pacífico y el bajo nivel de vapor de agua son algunas de las condiciones por las que se eligió Mauna Kea para el TMT.

«Mauna Kea es el mejor lugar del mundo para hacer observaciones. Es un lugar muy alto, de más de 4.000 metros de altura, y a esta altura la atmósfera tiene una distorsión mínima, una cantidad de polvo mínima y sobre todo un contenido de vapor de agua muy bajo», explicó Francisco Diego, investigador en Astronomía en la Universidad de Londres a BBC Mundo en 2016.

«Esto hace la atmósfera muy transparente para la luz que podemos ver y también para la luz infrarroja», dijo.

«En una isla tenemos la ventaja que no hay contaminación lumínica y estamos en medio del mar, a una gran altura, sin ninguna fuente de polvo como podría ser un desierto. Y el viento viene muy homogéneo, hay muy poca turbulencia», añadió.

El volcán es un «lugar sagrado y especial que debe ser tratado con el mayor respeto», dijo Alexis Acohido, una hawaiana nativa que lleva más de cuatro años trabajando en los observatorios existentes en Mauna Kea.

«Apoyo el proyecto del Telescopio de Treinta Metros debido a las oportunidades educativas que puede brindar», dijo.

(Agencias BBC  Mundo Horizonte Foto: Web)