Las siete delegaciones realizaron ofrenda monumental

 

Las siete delegaciones, aportaron parte de sus tradiciones y atractivos para la realización de la ofrenda monumental de Muertos 2020.

La ofrenda monumental fue ornamentada, vestida y alimentada por los herederos de la tradición panadera de Felipe Carrillo Puerto, cartonera de Cayetano Rubio, alfeñiquera del Centro histórico, de las flores del vivero en Félix Osores, de la fruta del mercado en Josefa Vergara, de las carnitas de Santa Rosa y del pozole de Epigmenio González.

En el Día de Muertos se celebra la presencia de la ausencia, cuando vienen a visitarnos nuestros seres queridos, esta es una manifestación de celebración; de acuerdo a la creencia los muertos vienen, caminan y observan el altar, perciben, huelen, prueban, escuchan y conviven con los vivos.

Como parte de la celebración Día de Muertos, festival 2020, la Secretaría de Cultura del Municipio de Querétaro, que encabeza la Mtra. Andrea Avendaño Macedo integró a las siete delegaciones del municipio, para que aportaran sus tradiciones y parte de sus atractivos culturales.

La ofrenda representa un ritual profundo en el que se vincula la vida cotidiana de los vivos con relación a los muertos, es el espacio terrenal que se convierte en un espacio sagrado y simbólico, en el que cada persona se identifica con los elementos y objetos colocados en el altar y cada uno de éstos le significan un recuerdo en torno al ser querido que regresará de su mundo para adentrarse a este mundo que lo espera para reencontrarse con los aromas, colores y sabores que disfrutará una vez más.

Este año, la ofrenda fue ornamentada, vestida y alimentada por los herederos de la tradición panadera de Felipe Carrillo Puerto, cartonera de Cayetano Rubio, alfeñiquera del Centro histórico, de las flores del vivero en Félix Osores, de la fruta del mercado en Josefa Vergara, de las carnitas de Santa Rosa y del pozole de Epigmenio González; depositarios de saberes transmitidos de generación en generación que aseguran su permanencia.

La delegación Centro Histórico a través de la señora Yolanda Mendoza aportó las figuras de alfeñique; a través de las famosas calaveritas de azúcar que están distribuidas en todo el altar, a estas se les considera una alusión a la muerte y recuerdan que ésta siempre se encuentra presente.

Las imágenes y figuras que no faltan son las del arte popular mexicano, los artesanos plasman de manera cómica y pocas veces de manera solemne a la huesuda, a la catrina, así como las figuritas fúnebres, los ataúdes con su muertesito, los esqueletos, los cráneos con diferentes materiales como la cartonería; en la ofrenda este arte representativo lo aportaron las manos artesanas de Hércules: “Sueños de Cartón” de la Delegación Cayetano por el artesano Francisco Coronel.

Las ofrendas deben contener una serie de elementos y símbolos que permitan a los espíritus de los difuntos salir y viajar desde el mundo de los muertos y llegar al mundo de los vivos. Aportado por la familia Rivera de la panadería el Manantial ubicada en la delegación Felipe Carrillo Puerto, el pan de muerto es uno de los elementos indispensables que forma parte de este ritual y representa la esencia de los muertos a través de su forma, que representa el cráneo y las camillas representan los huesitos; además su sabor es peculiar, está hecho de harina, esencia de azar, naranja y mantequilla, que es el sabor principal del tradicional pan de muerto en Querétaro.

La gastronomía es otra manera de evocar el recuerdo de los muertos, y decirles que están presentes entre nosotros con la preparación especial de su comida preferida, para que regresen a tomar la gracia de los alimentos con lo que más les gustaba comer en vida, ya sea un plato con mole, tamales, enchiladas, tacos, entre otros platillos.

Las delegaciones Epigmenio González a través de la cenaduría la Casita de las Cúpulas aportó el tradicional pozole, que es un platillo tradicional de México; y de la delegación Santa Rosa Jáuregui, las carnitas Ruiz Señor, aportaron este platillo tradicional de la delegación mejor conocida como la cuna de las carnitas.

Gracias a la aportación de la ofrenda monumental del Mercado 4 de marzo de la delegación Josefa Vergara y Hernández, la ofrenda cuenta con la fruta tradicional que evoca la imagen de los seres queridos, que viene a la memoria cuando las frutas desprenden sus aromas; ese recuerdo atesorado lo vamos reviviendo con cada fruta y todo alimento u objeto que se coloca en el altar con la seguridad de que una vez más estamos juntos y nos envuelven de aromas y colores.

De acuerdo a la tradición, el color y aroma del cempasúchil guiará a las almas de los difuntos para encontrarse una vez más con sus seres queridos, se dice que el color amarillo de las flores representa el sol, por lo tanto, la luz, así caminos de pétalos de flores de cempasúchil alumbran la llegada de las ánimas, conduciéndolos hasta el altar, para recibirlos del largo viaje realizado. Para lograr el camino que recorren las animas, las flores fueron aportadas por el Vivero municipal de la delegación Félix Osores, que viste de color y olor esta tradicional ofrenda.

La ofrenda monumental está ubicada en la Antigua Estación del ferrocarril.