Lo que debes saber del virus de la hepatitis A

El virus de la hepatitis A se propaga mediante la ingesta de alimentos contaminados con materia fecal

La Secretaría de Salud del estado de Querétaro informa sobre las principales características de la hepatitis A, infección del hígado sumamente contagiosa, que causa inflamación y afecta al funcionamiento del hígado.

El virus se propaga mediante la ingesta de comidas o bebidas contaminadas con materia fecal, incluso en cantidades muy pequeñas, o por el contacto directo con personas u objetos infectados. No se transmite al estornudar ni al toser.

Los casos leves de hepatitis A no necesitan tratamiento. La mayoría de las personas infectadas se recuperan por completo sin daños permanentes en el hígado.

Los factores de riesgo para contraer el virus son: trabajar o viajar a lugares del mundo donde la hepatitis A es frecuente. Dedicarse al cuidado de niños. Vivir con una persona que tiene hepatitis A. Tener contacto sexual con alguien que tiene hepatitis A.

Los signos y síntomas de la hepatitis A, generalmente, aparecen después de haber tenido el virus durante algunas semanas; sin embargo, no todas las personas con hepatitis A los manifiestan; pero pueden ser:

Fatiga
Náuseas y vómitos repentinos
Dolor o malestar abdominal, especialmente en la parte superior derecha debajo de las costillas inferiores (en la zona del hígado)
Evacuaciones intestinales de color arcilla
Pérdida de apetito
Poca fiebre
Orina de color oscuro
Dolor articular
Color amarillento en la piel y en la parte blanca de los ojos (ictericia)
Picazón intensa

Estos síntomas pueden ser relativamente leves y desaparecer en pocas semanas. Sin embargo, a veces, la infección ocasiona una enfermedad grave que dura varios meses.

En el estado de Querétaro los casos de Hepatitis A se presenta cada año, principalmente en edad escolar. En 2019 se han presentado 115 casos de hepatitis, de los cuales, 84 casos (73%) se han presentado en menores de entre 5 a 14 años de edad, cifra que se encuentra dentro del comportamiento epidemiológico esperado.

Para prevenir se deben practicar buenos hábitos de higiene, como lavarse las manos con frecuencia y en forma cuidadosa, en especial, después de ir al baño o cambiar un pañal y antes de preparar alimentos o de comer. Lavar y desinfectar frutas y verduras; consumir carnes bien fritas o cocidas.

Asimismo, al viajar a partes del mundo donde hay brotes de hepatitis A, se tomen las siguientes medidas para prevenir la infección: pelar y lava todas las frutas y vegetales frescos; no comer carne ni pescado crudos o poco cocidos; beber agua embotellada, de lo contrario, hervir el agua del grifo antes de beberla, usar esta misma para cepillar los dientes; no consumir ninguna bebida cuya pureza se desconozca, ya sea con o sin hielo.