Los besos de mamá son mágicos

Los besos de mamá tienen poderes mágicos, pueden curar y remediar todo

Está demostrado que una mujer, cuando se hace madre, adquiere poderes mágicos para curar todo. Mi hija sabe muy bien de lo que hablo, de los besos de mamá.

Cuando ella se caía y se hacía una herida, bastaba un beso y todo se curaba, como un truco de magia. Los besos de mamá son como varitas mágicas con efectos inmediatos. ¡Menudos remedios!

No es casualidad que muchos niños, cuando se hacen daño, acudan rápidamente a sus madres o a sus padres, para que les curen con el famoso beso mágico. Los besos realmente curan.

Un estudio, realizado por la Universidad de Pittsburgh, Estados Unidos, y publicado en ‘The Journal of American Parenting’, revela que el beso de los padres es capaz de sanar dolores, como si fuera una medicina u homeopatía.

Durante la investigación, notaron que los besos de las madres y de los padres en la herida de su hijo, hacían con que aliviasen más rápidamente el dolor de su pequeño.

El dolor de los niños que no recibían besos y que tomaban medicina, se prolongaba por más tiempo. Es evidente que el efecto de las medicina tardan un poco en hacerse, pero sigo creyendo que los besos de mamá o de papá son una alternativa más rápida de cura.

No solo nos convertimos en maga, cuando nos convertimos en madre. Además de, con nuestros besos y cariño, aliviamos dolores, confortamos llantos y curamos heridas, también nos ‘autosanamos’.

No nos permitimos el lujo de quedarnos enfermas ni de sentirnos dolores, aunque caigamos. En nuestra ajetreada vida de madres, no hay espacios para las enfermedades o los dolores.

Es como si estuviésemos recubiertas de una capa mágica ‘autoprotectora’, como las superheroínas. ¿Cuál será esta la fórmula mágica que transmitimos de madre a madre?

Por  Vielma Medina, Guía Infantil