Mitos y realidades de los productos light

Han llegado para quedarse. Los hay de todo tipo, en inglés o en español, bajos en azúcar o light, low o diet.

Se trata de productos light, que aseguran proporcionar menos cantidad de calorías y un buen contenido nutricional.

El problema, dicen los expertos, es que el abuso en su consumo puede generar la misma o mayor cantidad de azúcar y grasas que prometen quitar.

De acuerdo con la nutrióloga Felicitas Espinosa Figueroa, jefa del Departamento de Nutrición del Hospital General de Zona número 8, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el riesgo de comprar estos productos es la dependencia que generan o el consumo indiscriminado de los mismos porque al pensar que tienen menos calorías y grasas, se abusa de ellos.

El efecto, entonces, es contrario. Si bien, los productos industrializados de hoy día, ofrecen una mayor variedad de alimentos para incluir en la dieta, Espinosa Figueroa recomienda que su consumo se haga bajo supervisión de un especialista que determine las cantidades. Lo importante, acota, es conocer el valor nutrimental de cada producto.

Nocivos sustitutos del azúcar

Por otra parte, está el tema de los sustitutos del azúcar. La gran mayoría de los alimentos light, low o diet contienen aspartame, un edulcorante no calórico cuyo uso no es recomendable, sobre todo si se hace en exceso.

En personas con enfermedades del hígado y algunas mujeres embarazadas, sí puede producir algunos efectos secundarios.

Otro componente es la fructuosa, sustituto de sacarosa (azúcar natural), que aporta bajos niveles de glucosa en la sangre y no estimula la secreción de insulina. Las personas diabéticas pueden consumirlo, aunque deben saber que aporta las mismas calorías que la sacarosa.

Riesgos para la salud

Los alimentos light deben utilizarse con moderación. Al respecto, Rebeca Castro Leyva, Jefa de Nutrición y Dietética del Hospital General de Zona Troncoso del IMSS advierte que algunos aditivos de estos productos pueden causar diversos problemas de salud en órganos clave, como los riñones.

En este sentido, el experto en salud recomienda que no es aconsejable su consumo en la infancia o en la adolescencia, así como durante el embarazo o la lactancia. Éstas son etapas muy importantes en las que se requiere un mayor aporte de carbohidratos, grasas y proteínas.

Aunque estos alimentos light contienen en promedio 30% menos calorías, grasas, sodio y azúcares que los normales, una baja ingesta de estos componentes podría traducirse en hipertensión, desórdenes gástricos o afecciones en el sistema renal.

No basta con incluir productos dietéticos en la dieta para bajar de peso. Siempre será mejor seguir una alimentación balanceada de acuerdo con las necesidades de cada persona y basada en los diversos grupos de alimentos.

Deya Cano, en forma