Museo Británico se rinde a la provocación de Banksy

La institución adquiere un billete falso realizado por Banksy de 10 libras con el rostro de Lady Di.

Si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él. El Museo Británico, una de las instituciones más veneradas de la cultura de Reino Unido, ha decidido incorporar a su colección de obras de arte una pieza del grafitero Banksy. Se trata de un billete falso de 10 libras esterlinas en el que el artista ha sustituido el rostro de la reina Isabel de Inglaterra por el de la fallecida Lady Di. Para redondear la broma, el billete incluye el texto Banksy of England (en vez del Bank of England que aparece en todos ellos). El grafitero imprimió esta serie de billetes por un valor de un millón libras en 2004 y los arrojó a la multitud concentrada en el popular carnaval de Notting Hill, en Londres.

El vandalo de Banksy, sin embargo, hace ya tiempo que se combina con la capacidad de hacer dinero que tienen sus obras. A través de su empresa de certificación, Pest Control (Control de Plagas), el artista ha confirmado la autenticidad del billete adquirido por el museo. El nombre de la obra es Di-Faced Tenner, un juego de palabras con la expresión Defaced Tenner (Billete de 10 libras pintarrajeado) a la que incorpora el nombre con el que popularmente se conocía a Diana Spencer (Lady Di).

El Museo Británico, según la revista digital especializada Artnet, no tiene intención por el momento de dar un espacio de exhibición a la obra de Banksy. Simplemente, la incorporará a su depósito artístico.

La adquisición del billete es un modo de admitir públicamente que el Británico se rinde a la popularidad del artista, a pesar de que la institución también fue víctima de sus gamberradas. En 2005, Banksy colocó sin que nadie se enterara, en la galería arqueológica dedicada a la Britania Romana, una piedra con una supuesta pintura en la que se veía a un monigote empujar un carro de la compra. Durante tres días, al menos, ningún responsable del museo se dio cuenta de la broma. Junto a la piedra, el artista puso un cartel explicativo, similar a los que pueden verse a lado de cada pieza en los museos, en el que decía: “Esta muestra exquisitamente preservada de arte primitivo corresponde a la era Postcatatónica. El artista al que se atribuye la obra produjo un considerable número de piezas por todo el sureste de Inglaterra bajo el seudónimo Banksymus Maximus, aunque existen pocos datos sobre él. La mayoría de su arte no ha superado la prueba del tiempo. La mayoría fue destrozado por autoridades municipales estrictas que no supieron reconocer el mérito artístico y el valor histórico de sus paredes embadurnadas”.

Banksy acaparó de nuevo las portadas de medios de todo el mundo el pasado octubre, cuando se las ingenió para triturar, en medio de la subasta, su obra Niña con un Globo, que la casa Sotheby’s acababa de adjudicar por más de un millón de euros. El artista logró colocar previamente una trituradora de papel en el marco de la pintura, y la activó justo en el momento en que el martillo dio la puja por finalizada. Sotheby’s entendió de inmediato la provocación de Banksy y expuso durante dos días al público el lienzo medio triturado. Durante horas, centenares de curiosos acudieron a la sede de la casa de pujas, en New Bond Street, para poder ver de primera mano la nueva gamberrada del grafitero. El comprador de la obra, que se mantiene en el anonimato, se reafirmó en su adquisición, consciente de que la publicidad iba a incrementar de inmediato el valor de su banksy.