¿Por qué no se lanza si le gusto ?

Crees que le gustas pero, no se lanza…¿todavía no te ha dicho nada?

A menudo, dar el primer paso no es nada fácil. Notamos desde el primer momento una química especial entre los dos, pero no se lanza por que la inseguridad puede hacer que tenga sus dudas a la hora de demostrar sus sentimientos.

Si no tienes claro por qué sigue sin mover ficha cuando la atracción es evidente entre vosotros, presta atención al siguiente artículo. Te damos las claves para que sepas de una vez por qué no se lanza si le gustas.

El miedo, la inseguridad o el temor al rechazo suelen ser las causas principales. ¿Quieres saberlas todas? Las encontrarás aquí.

No esperes a que se lance: lánzate tú

El primer error es creer que la otra persona es el que tiene que dar el primer paso. Cuando nos sentimos atraídos por otra persona, generalmente nos quedamos a la espera y nos creamos nuestra propia incertidumbre, ahogando nuestros pensamientos en preguntas como: ¿realmente le gustaré?, ¿sentirá lo mismo que yo?, ¿por qué no me dice nada? ¡STOP!

Lo primero que debes hacer si te gusta una persona es ser sincero contigo mismo y con él o ella. Ármate de valor y demuestra tus sentimientos, sean cuales sean. Si eres tú el primero en dar el paso te ahorrarás mucha incertidumbre y dolores de cabeza.

¿Te has parado a pensar que quizás la otra persona está esperando lo mismo que tú? Es decir, que seas tú quien dé el primer paso. Puede que ambos lo estén deseando y al mismo tiempo estén esperando que se provoque la misma situación.

Lo importante en estos casos, como hemos dicho, es armarse de valor y buscar un momento de comunicación y diálogo, qué mejor que hablar para resolver cualquier enigma.

En este artículo te contamos cómo decirle que te gusta dándote algunos consejos que merece la pena conocer.

Puede que tenga miedo al rechazo

El miedo paraliza y puede que la otra persona lo esté sintiendo y sea la causa principal de su bloqueo. ¿Miedo, por qué? El rechazo suele ser la respuesta.

Quizás aquella persona no tiene claro si tú puedes sentir lo mismo y el temor a ser rechazado es uno de los miedos que más pueden bloquear a una persona antes de dar el paso. Si quieres que se lance, demuéstrale que la atracción es recíproca y que tú también sientes que vuestra relación es especial. ¡Échale una mano!

La seguridad también forma un papel fundamental y, generalmente, va muy atada al temor que pueda sentir una persona a demostrar sus sentimientos.

Cuando alguien se siente inseguro, en todos los ámbitos que pueda abarcar la palabra, puede ser un motivo básico por el que no se atreva a demostrar sus sentimientos. ¿Crees que es seguro porque lo muestra en público? Piensa que puede ser parte de un papel, de una actitud pública aprendida.

Pero las personas en la intimidad, en la distancia corta, se muestran mucho más vulnerables y también pueden sentir el temor al rechazo, la vergüenza o la timidez. Quizás no sepa cómo lanzarse, ayúdale para que se suelte y dé el primer paso.

No sabe lo que sientes

¿Has sido claro o clara por tu parte? Si estás en la posición contraria esperando a que se lancen, debes reflexionar sobre tu actitud. ¿Has dado las señales correctas?

¿Has demostrado tu interés por la otra persona? Aunque no lo creas, todo ello puede tener mucho que ver en cuestión de dar el primer paso. Y si sigue sin decidirse, deberás ser tú quien se lance de una vez.

De los derivados del miedo al rechazo y la inseguridad se encuentra el temor a hacer el ridículo y esto es algo que puede frenar mucho a una persona si no está dispuesta 100% a lanzarse. Si no lo tiene claro no dará el paso y mucho menos si el ambiente donde ha ocurrido el flechazo tiene un entorno común.

El trabajo, la universidad, entre amigos… Para muchas personas una negativa supondrá hacer el ridículo y, lo que es peor, seguir viendo a la otra persona. El entorno puede frenarle mucho, así que insistimos en que las señales deben ser claras si quieres que se lance.

Se siente inseguro

Por último, algo que puede paralizar mucho antes de dar el paso es la sensación de inferioridad. Este sentimiento viene de la mano de la inseguridad y suele ser motivo de reflexión para las personas que no son capaces de dar el primer paso. ¿Y si no estoy a la altura? ¿Y si no soy suficiente? Estas son preguntas que asaltan a más de una cabeza. En este caso, trata de demostrar que te gusta tal y como es.

El sentimiento de inferioridad puede darse por clase social o simplemente por lo que tu representas en el entorno. Allanarle el camino es lo mejor que puedes hacer en ese caso.

Recuerda, que si no se lanza, siempre puedes hacerlo tú. No esperes a que sea la otra persona la que dé el primer paso si tú estás completamente seguro de tus sentimientos. ¿Y si no sale bien? ¡No pasa nada! Ya habrán muchas más oportunidades.

Pero si realmente le gustas y te gusta, no debes dejar pasar ese tren. Intenta ayudar a esa persona a que demuestre sus sentimientos, la comunicación es un gran poder.

Un cómo