¿Qué pasa si bebemos agua salada?

El exceso de sal en el cuerpo puede ser fatal si no se bebe agua dulce inmediatamente después.

El cuerpo humano depende tanto del agua como de la sal para funcionar. El agua es esencial para metabolizar alimentos, utilizar los músculos, bombear la sangre y pensar.

Nuestras células también dependen de la sal o el sodio para ciertas reacciones químicas. Considerando esto, el agua salada no parecería ser peligrosa, sin embargo, puede ser mortal.

Si bien un poco de sal es necesaria, demasiada resulta catastrófica. Los humanos tenemos una salinidad de 9, es decir que por cada mil gramos de sangre hay 9 gramos de sal y 991 gramos de agua.

Los fluidos que contienen la misma salinidad que el cuerpo humano son llamados isotónicos.

El líquido del mar es altamente hipertónica, pues tiene una salinidad de 35. Mucha más sal de la que contiene la sangre humana.

El exceso de sal en el cuerpo puede ser fatal si no se bebe agua dulce inmediatamente después.

Para regresar a su estado isotónico y evitar el encogimiento de las células, el cuerpo intenta eliminar el exceso de sodio en la orina, pero los riñones producen orina menos salada que el agua de mar así que debe orinar en grandes cantidades para eliminar toda la sal.

El cuerpo termina por desechar más agua de la que se consumió y empieza a deshidratarse.

La pérdida de fluidos corporales viene acompañada de calambres, boca seca y, por supuesto, sed.

Posteriormente, el ritmo cardiaco se eleva para obligar a los vasos sanguíneos a mantener la presión y el flujo sanguíneo a los órganos vitales.

En este estado, es común experimentar náusea, debilidad y delirios. Conforma avanza la deshidratación, la falta de sangre en el cerebro y demás órganos lleva a la coma y, eventualmente, la muerte.

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