Privacidad sexual: Lo que no fue en tu año…

“Lo que no fue en tu año, no es tu daño”, tenemos derecho a la privacidad sexual.

Esto es lo más perverso, pero tienen que aceptarlo. Todos queremos saber un poco sobre el pasado sexual de nuestra pareja, pero debemos considerar su derecho a la privacidad sexual

No se preocupen, esto es de lo más normal, el problema es cuando no sabes hasta dónde sí y hasta dónde no. 

De acuerdo con José Cruz, psicólogo y sexólogo de DKT de México, tenemos derecho a la privacidad sexual y depende de ti si quieres o no confesar el número de parejas que traes cargando como cruz.

Antes de hacerlo, piensa bien la razón por la que quieres revelar esta parte de tu vida: para castigarlo o para construir algo en tu relación.

El especialista en educación sexual señala que para lo único que sirve el conocer el pasado sexual de las personas es para tres cosas:

Para competir uno mismo (principalmente con el ego), para generar incomodidad y, en algunos casos, para disfrazar alguna disfunción sexual.

¿Para bien o mal?

Hablar de las parejas sexuales pasadas puede ser “bueno o malo”, según en la relación donde estés, advierte Akiko Bonilla Domínguez, coordinadora de programas académicas en Fundación México Vivo.

Pero, “si la intención de ventilar la información tiene que ver con control, chantaje o condicionamiento, eso representa violencia sexual y discriminación”, menciona la psicoterapeuta.

Si tú eres quien preguntas…

En el caso de que tú seas quien está interesado en conocer el pasado sexual de tu pareja, el psicoterapeuta José Cruz recomienda:

1. Estar preparado:

Esto, con el fin de para saber qué hacer con la información que te van a dar. Recuerda que estos datos son tu responsabilidad porque tú lo preguntaste.

2. Optar por adoptar la frase:

“Lo que no fue en tu año, no es tu daño”. Dedícate a disfrutar el momento con esta persona.

3. “Nadie se baña en un mismo río dos veces”:

Aún cuando hayas tenido una, 10 o 20 parejas sexuales, el hecho que esté contigo hace completamente diferente e irrepetible ese encuentro sexual con esta persona.

Con información de Salud180.