Regresa Semáforo naranja en Covid-19 para Querétaro

Regresa Semáforo naranja en Covid-19 para Querétaro. Me Lleva El Diablo por Alejandro Guillén, 12 de octubre

Covid-19: Querétaro regresa al color naranja que debe ser rojo, pero que las autoridades locales lo ponen en amarillo y la gente lo toma como verde.

15 días duro el color amarillo en Querétaro, se veía venir, pero las autoridades no lo quieren aceptar: han ponderado lo económico sobre la salud.

Y todo porque con el Covid-19 los funcionarios están haciendo su agosto y andan en campaña con ese pretexto, sino pregunten a Roberto Sosa, edil de Corregidora que se promueve en los condominios organizando reuniones masivas para dizque por cuestiones de seguridad, como la de mañana 13 en Cumbres del Roble.

La Secretaría de Salud del Gobierno Federal, dio a conocer el viernes el Semáforo Epidemiológico Covid, en el cual Querétaro regresa al color naranja.

Pero la terquedad de las autoridades locales, y falta de propuestas para enfrentar la pandemia, han puesto en riesgo sanitario a los queretanos, desde hace 3 meses cuando Querétaro aparecía en color rojo en el Semáforo Epidemiológico Covid, y aquí se decreto que el rojo era naranja.

Ahora en el semáforo indica naranja, y seguirá en amarillo, por decreto local. A penas hace 15 días el estado había ingresado al color amarillo y hoy regresa al nivel de riesgo alto, el color naranja y permanecerá desde el 12 de octubre y será el 25 del mismo mes cuando se reexamine la situación para determinar si se mantiene o se cambia. Desde que se declara Semáforo Amarillo Covid-19 en Querétaro presentó en una «meseta» de casos diarios.

En el estado se suman un promedio de 100 casos diarios y un registro acumulados al 11 de octubre de diez mil 668 casos de Covid y 1, 129 defunciones. Querétaro aún no recupera la tendencia descendente en los casos nuevos de Covid-19 que tuvo durante el mes de septiembre. Del 7 al 24 de septiembre el promedio de casos diarios bajó de 117 a 66.

Sin embargo, a partir del 25 de septiembre hubo un repunte, tras la suma de 272 casos en un solo día. En la última semana de septiembre y la primera de agosto el promedio móvil ha oscilado entre 87 y 111 casos al día. Otro dato del por qué debe ser rojo el color del semáforo para Querétaro es que, en comparación con el mismo periodo de 2019, en los primeros siete meses de 2020 el estado de Querétaro registró un aumento del 25% en el número de muertos.

Después de 6 meses, sí 6 meses, anuncian que “para contener la enfermedad de Covid-19, aplicarán la estrategia “prueba y rastreo” en los municipios que tienen más casos, ya que rastrearán a los familiares y contactos de quienes dieron positivo”.

Ya para qué. Regresamos al color naranja que debe ser rojo.

Como borrego, hay aún quién defiende la “estrategia” para combatir el Covid-19, como el diputado local, Roberto Cabrera Valencia, que consideró que el estado de Querétaro es el modelo, a nivel nacional, al crear una estrategia para contener la pandemia de Covid-19, ya que incluso actuó antes que el Gobierno federal.

El legislador, los legisladores, mejor deberían de estas fiscalizando los millonarios gastos que sin razón ha hecho la autoridad local en aplicar su dizque “estrategia”. Pero no lo pueden hacer porque ellos también andan “apoyando” a los damnificados del Covid.

Es condenable, la sociedad recrimina que en la entidad decenas de políticos continúen entregando donaciones, despensas y equipo de protección médica para promocionarse en medio de la contingencia nacional por el Covid-19.

A todas luces, se trata de un acto deshonesto, de lucro político, sacarse la foto, subirla a redes y hacer creer que ellos son bien responsables.

Su cinismo político llega al grado de llevar a la esposa junto con sus hijos a “regalar” las despensas, y demás materiales que se compran con recursos públicos.

Ellos, los políticos, no gastan nada: todo se compra con recursos provenientes de los impuestos, es decir invierten los recursos públicos, mismos que tiene que ser transparentados, fiscalizados.

Así con sombrero ajeno, y en medio de la opacidad, andan los diputados locales, presidentes municipales, y funcionarios estatales.

Desde el inicio de la emergencia sanitaria por Covid-19, se ha hecho evidente la falta de transparencia sobre el uso de los recursos públicos ejercidos desde la federación, en los estados y municipios para atender la epidemia.

Querétaro no es la excepción, los políticos “regalan” lo que no es suyo, y lo que por derecho corresponde a los ciudadanos.

Sino vean a Memo Vega, Luis Bernado Nava, Roberto Sosa, Enrique Vega, todos son iguales a Alejandro Ochoa, el denostado alcalde de Colón.

¿Y el IEEQ? ¿Y la SESEQ?

Bien gracias, como el chinito: solo milando, y cobrando.