Robó el celular a policía que lo defendía

Un hombre le robó el celular a policía que lo defendía de ser linchado; el video lo capta en el momento.

Colombia.- En Colombia, un hombre robó el celular a un policía que lo protegía de ser aparentemente linchado por habitantes de la ciudad de San Miguel Cúcuta, según un video que se ha hecho viral en redes sociales.

De acuerdo a las imágenes se observa como una multitud de ciudadanos intentan agredir a dos jóvenes que, al parecer, minutos antes habían cometido otro robo.

 

 

Para evitar que estos dos sujetos fueran golpeados, dos policías llegaron al lugar para intentar calmar a la los vecinos del lugar. Y fue en ese momento que uno de los dos ladrones, con mucha agilidad y rapidez, toma el celular del policía y lo guarda en el bolsillo trasero de su pantalón

El presunto ladrón fue tan ágil, que el uniformado en ningún momento se percató del robo y seguía defendiéndolo.

A pesar de que el acto fue exhibido en redes sociales, la policía colombiana no ha dado detalles sobre estos hechos.

La habilidad del presunto delincuente es tanta que muchos usuarios de redes sociales señalaron que tuvieron que repetir el clip varias veces para detallar el momento del supuesto robo.

La naturaleza humana, así como el comportamiento y las reacciones ante citaciones extremas es muy complicado de descifrar, pero resulta inexplicable que ante una situación de riesgo de muerte inminente este sujeto reaccionara afectando a las personas que luchan por defenderlo.

Podría decirse que tanta ingratitud solo se conoce en la raza humana, aún que existe fábulas que explican este comportamiento tan poco inteligente como el de la tortuga y el escorpión la cuál te contamos a continuación:

 

La tortuga y el escorpión

Érase una vez una tortuga que andaba tranquilamente por el campo, cuando de repente la llamó un escorpión:

– Ven tortuga, por favor.

– ¿Qué quieres de mí?, le dijo temerosa la tortuga.

El escorpión le explicó que quería cruzar al otro lado del río pero no sabía nadar, como tenía miedo de ahogarse y sabía que ella era buena nadadora, le pidió ayuda para poder cruzar el río sobre su caparazón.

– No puedo, eres un escorpión y cuando me acerque a ti, me picarás y moriré.

El escorpión se defendió:

– Necesito cruzar al otro lado, tengo prisa y no puedo rodear todo el río, por favor, ayúdame, sé que soy un escorpión, pero no tengo la culpa de ser lo que soy.

La tortuga siguió negándose, no terminaba de confiar en el escorpión y temía que le picase.

– Te propongo lo siguiente – dijo el escorpión, acércate a la orilla y yo en vez de trepar por tus patas, daré un salto y me subiré así a tu caparazón. Además, piensa en esto… si te pico, morirás y te hundirás, si tu mueres, yo me ahogaré.

Esa explicación convenció a la tortuga que terminó confiando en el escorpión. Sin embargo, cuando llegaron a la mitad del río, la tortuga sintió un pinchazo en el cuello, todo su cuerpo comenzó a dormirse y antes de ahogarse preguntó:

– ¿Por qué lo hiciste?

– Lo siento, no pude evitarlo, está en mi naturaleza… contestó el escorpión antes de hundirse también.

Con información de Agencias.