Por qué el rol de primera dama de Francia está en discusión

Sin rol oficial para la primera dama, Brigitte Macron, por ahora.

El presidente francés, Emmanuel Macron, abandonaría los planes para crear un cargo oficial de primera dama para su esposa Brigitte, según informaron funcionarios y medios franceses.

La polémica surgió luego de que se creara una petición para que la esposa del nuevo mandatario francés no tenga una posición oficial como primera dama.

“No existe ninguna razón por la cual la esposa del jefe de Estado deba obtener un presupuesto de los fondos públicos”, decía Thierry Paul Valette, activista, artista francés y creador de la petición que han firmado más de 270.000 personas en internet en dos semanas.

El portavoz del gobierno francés, Cristoph Castaner, publicó varios tweets el lunes por la noche sugiriendo que el papel de Brigitte Macron sería aclarado, pero no se haría ningún cambio en la constitución.

El tuit se traduce como: “Ninguna modificación de la constitución, ningún nuevo financiamiento, ningún salario para #BrigitteMacron. ¡Basta la hipocresía!”

La Constitución francesa no otorga ningún estatus oficial a la esposa (o esposo) del presidente, aunque tradicionalmente se le asigna una oficina en el Palacio del Eliseo, un asistente o dos y agentes de seguridad.

También se espera que acompañen a su pareja a los compromisos oficiales y a menudo se involucran en obras de caridad.

Los medios de comunicación franceses informan que la posición de Brigitte Macron será aclarada en los próximos días.
Un papel “definido”

En una entrevista en la TV durante su campaña, Emmanuel Macron indicó que, si se le elegía, le gustaría que el papel de la primera dama fuera “definido”.

“Ella (Brigitte Macron) tendrá voz y voto en lo que desea hacer”, le dijo al canal TF1 en abril.

“Quiero eludir la hipocresía de Francia… Cuando una persona vive contigo, ella debe tener un papel y ese papel tiene que ser reconocido”.

También insistió en que su esposa no recibiría un salario con fondos públicos. Sin embargo, “hipocresía” es exactamente lo que los críticos de Macron están ahora clamando.

El debate del nepotismo

Durante su campaña, Macron prometió acabar con el nepotismo.

Su rival conservador, François Fillon, se vio involucrado en un escándalo por pagos que le hizo a su esposa cuando supuestamente trabajó para él.

El escándalo en torno a la esposa de François Fillon, Penelope, había llevado a que Macron prometiera acabar con el nepotsimo.

Se piensa que el escándalo, en el que supuestamente la señora Fillon recibió cientos de miles de euros por poco o nada de trabajo, le costó la presidencia.

En respuesta a la indignación pública, Macron dijo que prohibiría que los políticos empleen a familiares.

“Haz lo que yo diga, pero no lo que yo haga”, tuiteó el político francés Thierry Mariani el mes pasado.

El aliado de Fillon vinculó su tuit a un artículo que especulaba sobre el estatus oficial y el presupuesto que recibiría la señora Macron.

Brigitte Macron recibió a la estrella de pop Rihanna en el Palacio del Eliseo en julio. Brigitte Macron ciertamente está siendo el centro de mucha atención, tanto en su país como en el resto del mundo.

“Los franceses eligieron a un hombre, pero ciertamente quien vive en el Eliseo es una pareja”, escribió la revista Voici.

“¡Brigitte! ¡Brigitte! ¡Brigitte!”, gritaba la multitud cuando subió al escenario después de que su esposo fue elegido en mayo.

Y en las revistas de moda aparecieron camisetas con su nombre. “Nuestra nueva locura de moda”, dijo la revista Elle.

Pero Brigitte también ha sido objeto de abuso, a menudo vinculado a la brecha de 24 años entre su edad y la de su marido.

En su petición, Valette deja en claro que las críticas no son personales.

“Denunciamos ferozmente todos los ataques sexistas contra Brigitte Macron y no ponemos en duda sus habilidades”, escribió.

Lo que se lograría formalizando su papel

La primera dama no oficial recibe unas 150 cartas a la semana, según los medios franceses. Contratar a nuevo personal le ayudará a manejar el correo.

No se sabe si hay planes para que reciba un salario, pero podría obtener dinero adicional para sus empleados y gastos.

Brigitte le dijo a la revista Vanity Fair que quería usar la presidencia de su esposo para “cambiar las vidas de los discapacitados y sus familias”.

Mientras tanto, la popularidad del presidente se ha reducido (sólo 36% se muestra satisfecho, según un sondeo reciente), lo que ha llevado a los críticos a especular que podría estar tratando de mejorar su imagen por medio de su esposa.

Otros han acusado a la pareja de copiar el modelo estadounidense, específicamente en lo que se refiere a Michelle Obama, quien jugó un papel activo durante los periodos de su esposo en la Casa Blanca.

Sin embargo, el rol de la primera dama estadounidense tampoco es oficial.

Lo que ha cambiado

“Esto no tiene sentido y no es nada nuevo”, le dijo el analista político Olivier Rouquan a radio RMC.

Alega que la señora Macron no tiene un perfil más alto que el de sus predecesoras. Y citó a Yvonne de Gaulle y Claude Pompidou como esposas que también tuvieron una imagen pública importante.

La relación entre el expresidente Francois Hollande y su pareja Valerie Trierweiler se agrió cuando él estaba todavía en la presidencia.

“No entiendo cómo se puede institucionalizar el estatus de la primera dama. Esto no tiene ningún significado democrático”, señaló.
“Nosotros no elegimos a una pareja presidencial”.

Su predecesora inmediata ciertamente tuvo un perfil muy diferente.

La periodista Valérie Trierweiler nunca se casó con el presidente Francois Hollande. Su relación comenzó como un affaire, se separaron cuando él estaba todavía en la presidencia y posteriormente ella escribió una biografía en la que contaba todo sobre su vida privada.

Y antes de eso, el presidente Nicolas Sarkozy tuvo dos primeras damas consecutivas mientras estuvo en el poder.

Sarkozy y su esposa Cecilia se divorciaron poco después de que él asumió su cargo. Después conoció y se casó con la cantante y modelo Carla Bruni, quien rápidamente fue calificada como una de las 50 mujeres más poderosas del mundo, según la revista Forbes. (Fue en 2010 y Michelle Obama ocupó el primer lugar en la lista).

La segunda esposa de Nicolás Sarkozy, Carla Bruni, estuvo considerada como una de loas 50 mujeres más poderosas del mundo.

Ante la petición del público el gobierno francés se vio forzado a responder asegurando que Brigitte no tendrá un título oficial de primera dama, ni su propio presupuesto.

Pero el Palacio del Eliseo no ha hecho ningún anuncio formal al respecto.

Por eso muchos están a la espera de lo que dirá la nueva “acta de transparencia” que será publicada en los próximos días en la se clarificará lo que la señora Macron hará o no hará mientras su esposo sea presidente.

BBC, fotografía AFP