Ruido blanco: qué es y para qué sirve

 

¿Qué es el ruido blanco y cómo te puede ayudar a dormir?

El ruido blanco ha cobrado popularidad como estrategia para combatir el insomnio. Pero, ¿es realmente útil? En este artículo revisamos la evidencia que existe sobre su empleo y su eficacia.

Seguro conoces a alguien que afirma que, para lograr dormir, necesita hacerlo con el televisor encendido de fondo. Otros muchos dicen que el sonido de la lluvia les ayuda a conciliar el sueño. Y puede que estén en lo cierto, pues cada vez son más las personas que recurren al ruido blanco para descansar.

Su popularidad es tal que, incluso, se han diseñado aplicaciones específicas para smartphones y otros dispositivos electrónicos que generan este tipo de sonidos. Empleados para dormir, meditar o concentrarse, han pasado a formar parte de la vida diaria de una gran parte de la población. Pero, ¿en qué consiste exactamente el ruido blanco? Y, sobre todo, ¿hay evidencia sobre sus beneficios?

¿Qué es el ruido blanco?
Para comprender qué es el ruido blanco podemos establecer un símil entre color y sonido. El blanco es la suma de todos los tonos de color existentes. Y, del mismo modo, el ruido blanco es la mezcla de todas las frecuencias audibles. Se trata de un sonido que estimula la mayoría de las células sensoriales auditivas, por lo que se percibe como monótono, constante y uniforme.

Este tipo de sonidos se encuentran presentes en la naturaleza. La lluvia cayendo, el viento soplando o el oleaje del mar son claros ejemplos de ruido blanco.

Pero, además, lo encontramos en muchas otras situaciones cotidianas de la vida. El sonido del secador, una radio sin sintonizar o el ruido sordo y continuo que emiten algunos electrodomésticos entran también dentro de esta categoría.

Efectos positivos del ruido blanco
El principal efecto positivo del ruido blanco es que actúa como una pared de sonido que enmascara al resto del ambiente. Es decir, impide que otros estímulos lleguen a detectarse o alcanzar la corteza cerebral. Esto genera un placentero y relajante efecto que disminuye la activación y el estado de alerta. Además, se ha demostrado que puede mejorar las capacidades cognitivas.

Siempre hemos asumido que lo mejor para alcanzar un estado de concentración es el silencio. Sin embargo, un estudio llevado a cabo con estudiantes en proceso de aprender una lengua extranjera pone en duda dicha afirmación. Y es que los jóvenes obtuvieron mejores resultados en comprensión auditiva cuando en la clase se empleó ruido blanco de fondo.

Por otro lado, es utilizado en entrenamientos orientados a la recuperación de la pérdida auditiva. Y, del mismo modo, se ha comprobado que puede ser útil para mejorar ciertos síntomas del trastorno de déficit de atención hiperactivo (TDAH). No todas las áreas afectadas se benefician de su presencia, sin embargo, mejora la concentración y la velocidad de lectura y escritura en los niños.

Dormir gracias al ruido blanco
En definitiva, parece que el ruido blanco sí puede resultar de utilidad para ayudar a conciliar y mantener el sueño. Y esto es porque actúa como amortiguador de sonidos externos.

Tengamos en cuenta que el oído es un sentido que no se apaga durante el sueño. Este nos permite permanecer alertas ante posibles peligros y garantiza nuestra supervivencia. Sin embargo, también puede hacer que el descanso se vea interrumpido por ruidos externos, como el tráfico, los transeúntes o las obras en la calle.

Dormir con ruido blanco de fondo evita que estos sonidos sean percibidos, por lo que garantizaría la continuidad del sueño. Por lo mismo, resulta una alternativa interesante para aquellas personas que padecen insomnio de inicio o de conciliación.

Del mismo modo, suele emplearse para ayudar a los bebés a descansar cuando se encuentran inquietos. Parece que este ruido sordo y continuo les recuerda al ambiente experimentado dentro del útero y les genera una sensación de tranquilidad y seguridad.

Es particularmente positivo para aquellas personas que padecen tinnitus o acúfenos. Los constantes y perturbadores pitidos que experimentan quienes tienen esta condición parecen aumentar al momento de ir a dormir, pues alrededor hay un silencio absoluto.

El ruido blanco podría, entonces, aliviar esta percepción. Pero además, en algunas investigaciones se ha empleado como terapia sonora llegando a reducir o eliminar los acúfenos.

¿Tiene contraindicaciones?
Pese a todo lo anterior, aún no existe suficiente evidencia científica ni a favor ni en contra de la eficacia del ruido blanco para mejorar el descanso. Se está estudiando su utilización, pues su efecto no es el mismo en todas las personas.

Además, es posible que dormir con ruido blanco pueda resultar perjudicial para las células ciliadas. Estas son las encargadas de captar los sonidos, por lo que podría impedirse el proceso natural de reparación en caso de que existiese en ellas algún daño.

¿Usarlo o no usarlo?
Por lo mismo, hemos de ser cautos en el uso de este recurso para ayudarnos a dormir mejor. Podemos emplearlo de forma puntual y asegurándonos de que el sonido no sea demasiado elevado. Sin embargo, si padecemos un trastorno del sueño, lo más recomendable será acudir a un especialista.

Por Elene Saenz. Mejor con salud foto agencias