Por qué algunos hombres son irresistibles

Por qué algunos hombres son irresistibles (A pesar de no ser tan guapos)

“La suerte de los feos, los bonitos la desean“, afirman. Pero no es suerte; simplemente son irresistibles, sabemos perfectamente que un adonis de gran carisma terminará atrayendo sólo a mujeres esculturales con coeficiente intelectual… parecido al de él.

Dicen que el amor es ciego, y nuestra sobreexposición a unos cánones de belleza que con frecuencia son inalcanzables para la mayoría de nosotros, pareciera que le resta oportunidades a los “feos“ de conquistar a una mujer bonita.

Te habrá pasado que ves a una pareja “dispareja“, en la que ella podría partir un bloque de concreto con su belleza y él al parecer dio un salto al hiperespacio con la ventanilla abierta; de seguro te preguntaste, ¿Qué le habrá visto a ese tipo? Sería como ver a Steve Buscemiy Charlize Theron juntos.

¡Pero quedamos en las mismas! si la belleza no es un factor determinante, entonces ¿Qué es lo que hacen los hombres feos/irresistibles para serlo? Aquí tienes siete factores comprobados que puedes poner en práctica:

 7.- Se mueven lentamente

Es muy común el mito de que “A las mujeres les gustan los chicos malos“, que en idioma masculino quiere decir “A las mujeres sólo les atraen los imbéciles“, afirmación tanto ofensiva como absurda.

En realidad, existe una actitud de los “chicos malos“, que es magnética para ellas: el parecer que están siempre “en control“. Quien domina la situación, no necesita apresurarse o verse nervioso. Esa seguridad que proyectas cuando te mueves lentamente, es cuando más interesante pareces para ellas.

Aunque seas feo, simplemente con evitar movimientos bruscos y gestualidad nerviosa o muy amplia, te verás “en control“.

6.- Se aprovechan de su estatura (no importa cual sea)

Es fácil lamentarse si eres muy alto (“Tengo que encorvarme para hablar con la gente“), o si eres muy bajo (“Parezco enano“); pero en ambos casos las ventajas superan con creces a los aspectos negativos.

Si eres muy alto, eso no sólo te hace ligeramente atractivo (Como regla general, a ellas les gustan los hombres altos), sino que es una excelente excusa para invitarla a sentarse mientras hablan. En esa posición, es más fácil acercarte a ella.

 Si eres bajito, ¡Felicitaciones! de seguro habrás aprendido a caminar perfectamente derecho. Cuando tu estatura es corta, tiendes a levantar el mentón más de lo normal (al contrario que los altos irresistibles, quienes acostumbran a mantenerlo cerca del pecho). Esta posición de mentón en alto es dominante e interesante.

5.- Mantienen un fuerte contacto visual

A diferencia de la negociación ( en la que un contacto visual permanente puede interpretarse como una agresión), en la seducción es señal de ser dominante. Por otro lado, una mirada constante directa a los ojos es señal de total y absoluta atención, ¡Y ya sabes lo raro que es eso en estos días…!

Aún no ha sido posible para la ciencia catalogar en su totalidad el bagaje de información que compartimos a través de las miradas irresistibles . Poéticamente sabemos que “los ojos son el espejo del alma“, pero es más que eso; con ellos podemos transmitir emociones fuertes como rabia y tristeza, así como actitudes casi imperceptibles como escepticismo y desconfianza.

Una mirada sostenida te expone; estás demostrando que no tienes miedo en que ella escrute tu personalidad a través de ellos (y ellas son expertas en eso).

Pero lo más importante es lo que hacen cuando están con una mujer:

4.- Saben cuándo y cómo tocarla

La háptica, ciencia que estudia el fenómeno humano de tocar, establece que el contacto físico, por pequeño que sea, crea puentes empáticos muy fuertes; pero si no se usa con cuidado, puede tener resultados contraproducentes.

Si bien no todo el mundo le gusta que lo toquen, existe un área del cuerpo femenino que siempre será “Políticamente correcta“ para esto: alrededor de los codos:

¿Cómo tocarla? sólo con la punta de dos o tres dedos, por medio segundo. Es importante que lo hagas sin dejar de hablarle, y mantén el contacto visual, cada quince minutos y cuando vayas a mencionar algo que sabes que captará su interés, llámala por su nombre y tócala de esta manera.

Un error común es tocarla por la espalda (condescendiente), por la cintura (quizá muy atrevido para empezar), tomarle la mano (se sentirá incómoda) o el hombro (inténtalo y mira lo raro que te ves).

Pero lo más relevante de los feos seductores es, definitivamente…

3.- No tienen actitudes defensivas

Las mujeres se vuelven locas por un hombre que pueda darles seguridad (y no me refiero al dinero). A ellas les encanta quien las haga sentirse seguras; y por supuesto, buscan a los candidatos que proyectan esa seguridad ellos mismos.

Actitudes defensivas como hablar cruzado de brazos o tocarse el cuello, son un gran apagafuegos para las mujeres. Incluso si tienes un trago en la mano, el colocarlo sobre tu abdomen o peor aún, sobre tu pecho mientras hablas, es una barrera que estás colocando para protegerte. Las manos metidas en los bolsillos son también un “resguardo“ que causa estragos en tu imagen masculina.

Otro punto importante es la actitud de arrojo, relacionada principalmente cuando hablas con otros hombres para pedirles algo. Por ejemplo, si ella nota que te encoges de hombros cuando vas a pedir un trago en la barra, no estará tan complacida de seguir hablándote.

2.- Sonríen con inteligencia

Tengas o no dientes perfectos, el secreto de una sonrisa seductora está en la frecuencia y velocidad de la misma. Aún cuando un hombre que sonríe mucho puede inspirar confianza, a las mujeres les atrae más un hombre que sonríe poco pues les parece más misterioso. Si de por sí los hombres somos poco expresivos (cosa que las desquicia a veces), el limitar la frecuencia de tu sonrisa despertará su interés en ti.

 No olvides que también es importante sonreír lentamente (que tu sonrisa tare al menos un segundo en formarse), pues una sonrisa rápida se ve forzada y falsa; la espantarás en un abrir y cerrar de dientes.

1.- Les importa una $%#$% lo que piensan los demás

Cómo feo, tienes dos opciones: lamentarte por tu aspecto o reconocer que no te importa lo que piensen los demás de cómo te ves. No me malinterpretes; es importante la higiene personal, vestirse adecuadamente y tener el cabello, el aliento y las uñas impecables. Pero cuando dejas de pensar en que los demás te vean feo, bajito o muy alto, hablador o muy callado, esquelético o panzón, es el momento en el cual te aceptas a ti mismo.

Cualquiera puede usar plantillas para verse más alto, o comenzar a comer mejor para bajar unos kilos, o arreglarse los dientes con un especialista; pero no cualquiera es capaz de hacer eso y además estar contento consigo mismo. ¿Acaso no se cuentan por miles los hombres y mujeres irresistibles que parecen salidos de la portada de una revista, y “les preocupa su peso/nariz/caderas/apariencia“?

Acéptate a ti mismo, y ¡Verás como el resto es fácil!

Lenguaje corporal foto Novedades Acapulco