China cierra el consulado de EU en Chengdu

 

China cierra el consulado de EU en Chengdu por clausura del suyo en Houston

Finalmente, y después de tres días de especulaciones que han dado hasta para una encuesta popular, China cerrará el consulado de Estados Unidos en la ciudad sureña de Chengdu en represalia por la clausura del suyo en Houston.

Aunque esta respuesta refleja la crisis entre ambas superpotencias, se había especulado con una represalia mayor de Pekín

Así lo ha anunciado este viernes el Ministerio de Exteriores chino en un comunicado tras transmitirle a la Embajada norteamericana su decisión de «retirar el consentimiento para el establecimiento y operaciones» de dicho consulado, ubicado al suroeste de China en la provincia de Sichuan.

Operativo desde 1985, en su demarcación se encuentran también las provincias agrícolas y turísticas de Yunnan y Guizhou, la megalópolis industrial de Chongqing, donde la marca Ford tiene una fábrica de coches con el socio local Changan, y la región del Tíbet, a la que no pueden viajar ni diplomáticos ni periodistas.

Para Pekín, esta medida «es una respuesta legítima y necesaria al acto injustificado de Estados Unidos», que el martes dio 72 horas a las autoridades chinas para desalojar su sede consular en Houston.

Aunque el plazo se cumple esta tarde, el cónsul chino, Cai Wei, sugirió el jueves en una entrevista con «Politico» que podría desobedecer la orden y que el edificio seguiría abierto «hasta próximo aviso».

Si China sigue la misma «reciprocidad», el consulado estadounidense en Chengdu debería ser abandonado el lunes por la mañana. Además, la declaración oficial de Exteriores vuelve a criticar la «provocación unilateral de pedir abruptamente que China cierre su consulado general en Houston».

Un movimiento que, a su juicio, «quebranta las leyes internacionales, las normas básicas de las relaciones diplomáticas y los términos de la convención consular entre China y Estados Unidos».

CONTROLAR LA TENSIÓN

Precisamente, el consulado estadounidense en dicha ciudad era uno con los que se especulaba para un posible cierre. Aunque la propaganda insinuaba una venganza mayor como la clausura del consulado en Hong Kong, al final el elegido ha sido el de Chengdu, que parece una pieza menor. Toda una señal de que, a pesar de la gravedad de la crisis, Pekín no quiere lanzarse a una confrontación abierta con Washington. «La actual situación de las relaciones con Estados Unidos no es la que China desea ver y Estados Unidos es responsable de todo esto», critica el comunicado de Exteriores, que le pide «una vez más retractarse de sus decisiones equivocadas y crear las condiciones necesarias para encauzar las relaciones bilaterales».

Pero el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, lanzó el jueves un duro discurso contra Pekín en el que llamó a formar «una alianza de democracias» para «provocar cambios» en el régimen del Partido Comunista. Lo hizo, además, desde el Museo-Biblioteca Richard Nixon, donde está enterrado el presidente que abrió las relaciones con China hace cuatro décadas. Pompeo le daba así todo el simbolismo al fin de una época y a la declaración formal de esta «Segunda Guerra Fría».

Por AFP Grupo Zócalo foto agencias