Cómo hacer cheesecake sin horno

El cheesecake es una de las delicias más exquisitas de la repostería.

El estándar para el mejor cheesecake. Esta receta de la versión clásica siempre agradará a todo mundo.

La combinación de queso con ingredientes como leche condensada o vainilla logran un resultado perfecto y muy nutritivo.

Al contrario de lo que mucha gente cree, no siempre se necesita el horno para hacer recetas caseras y aquí te enseñamos cómo hacer cheesecake sin horno, una tarta con la que te chuparás los dedos, ¡ya verás!

45 minutos

Dificultad baja

Ingredientes para 12 personas:

250 gramos de galletas molidas
130 gramos de mantequilla sin sal
2 cucharadas de azúcar
2 paquetes de queso crema (temperatura ambiente)
1 taza y 1/4 de leche condensada
1/4 de taza de jugo de limón
1 cucharadita de extracto de vainilla

Pasos a seguir para hacer esta receta:
1
Empezaremos nuestra receta de cheesecake sin horno preparando la base del pastel; para ello tan sólo tendremos que triturar las galletas hasta que logremos que sean como polvo. Cuando lo tengamos, deberemos derretir la mantequilla en el microondas.

2
A continuación, añadimos en la mantequilla deshecha las galletas trituradas y las dos cucharadas de azúcar. Removemos todo para que quede una masa homogénea y la untamos en el molde del pastel, haciendo fuerza para que quede una base sólida y consistente. Introducimos 10 minutos en el congelador, lo metemos en la nevera.

3
A continuación, haremos el relleno de la tarta de queso; para ello tendremos que batir en una batidora o licuadora el queso crema hasta que consigamos una textura suave y cremosa. Cuando la tengamos, deberemos añadir la leche condensada, añadimos el jugo de limón y el extracto de vainilla. Volvemos a batir hasta que todo esté perfectamente mezclado.

4
El último paso consiste en sacar el molde del frigorífico y añadir el relleno que acabamos de hacer en el molde. Aplanamos bien con la ayuda de una espátula y metemos la tarta en el congelador durante 2 horas.

5
Para terminar con nuestra tarta de queso sin horno, deberemos sacar el pastel del congelador y, si nos gusta, podemos decorarlo con frambuesas, con chocolate o con mermelada de arándanos. Lo metemos durante media hora en la nevera para que se enfríe y ¡listo!

6
Si no tienes horno en casa seguro que te gustará disfrutar de esta receta sin horno. ¡Buen provecho!

Un Cómo Elia Tabuenca foto agencias