Los orígenes del tiempo en el Museo del Calendario

Conoce el primer Museo del Calendario del mundo

En el centro histórico de Querétaro, declarado “Patrimonio de la Humanidad” en una casona del siglo XVII, restaurada ex-profeso con las técnicas de construcción de su época, se aloja entre jardines exuberantes, el primer Museo del Calendario del mundo.

Su nacimiento es producto del auspicio de la empresa Calendarios Landín que a más de 100 años de su constitución, ha tenido el privilegio de acompañar el día a día de los mexicanos.

Es por esta razón que como conocedores del tiempo comprendemos la importancia de la historia, de la preservación de la memoria, del saber qué fuimos para comprender lo que somos y aquello en lo que nos convertiremos.

Este Museo del Calendario, es una muestra de agradecimiento a nuestros clientes en general y al pueblo de México en particular por su preferencia, brindando a la sociedad nuestro acervo con la gran historia del calendario, para regocijo de la cultura y la identidad de cada uno de nosotros.

La misión es brindar un recorrido desde los orígenes mismos del tiempo y el espacio. Conoceremos el calendario de otras culturas, nuestro calendario azteca en tamaño natural que representa la cosmovisión de nuestros ancestros, la exposición más grande jamás lograda de Jesús Helguera, pinturas originales de los pintores de calendarios más reconocidos, hasta llegar a una muestra de calendarios del siglo XIX hasta nuestros días y apreciarlos desde la óptica artística y la histórica pues con ellos conocerá los usos y costumbres de cada época.

 UBICACIÓN

Madero #91 Centro Querétaro, México.

Tel: (442) 212 2187

EL MUCAL te espera, con todas las medidas sanitarias.

Los calendarios son parte de la historia del ser humano, gracias a ellos el orden del tiempo significa el orden de la vida.

Desde la más antigua civilización sobre la tierra, la cuenta del tiempo se volvió imprescindible para el hombre, controlada por los sabios de esas épocas, ésta cuenta quedó plasmada en los calendarios y ello significó la prosperidad, la evolución y la continuidad de la cultura y las tradiciones.

Tener el control del tiempo originalmente fue conocer los ciclos de la luna, las estaciones del año y con ello la crecida de los ríos, las mareas, la siembra, la cosecha… es decir, las actividades esenciales para la subsistencia.

Y así en una repetición de ciclos, a lo largo de los años se ubicaron fiestas, ceremonias, tradiciones en sí, que forjaron la cosmovisión de cada una de las civilizaciones: babilonios, egipcios, chinos, mayas, romanos, etc. crearon su calendario basado en la observación del ciclo lunar o solar. Mirar el cielo, fue mirar el tiempo.

México en su riquísima pluralidad cuenta con dos calendarios emblemáticos de su cultura, el Azteca y el Maya. En ellos se sintetiza la propia visión del mundo mesoamericano y llegan a nosotros como símbolo del mismo.

El calendario mexicano actual no es, sino una síntesis del México mismo, de su forma mestiza. En él se inscriben todas y cada una de las tradiciones de éste pueblo que festeja los santos, los muertos, la cruz, las navidades, las fiestas y los duelos como un recordatorio perenne de nuestra cultura.

Fuente: Museo del Calendario