Despliegue de Guardia Nacional será costoso para EU

En las dos ocasiones anteriores el despliegue ordenado por los presidentes George W. Bush y Barak Obama, tuvieron un valor de unos mil 350 millones de dólares.

DALLAS Y PHOENIX. El despliegue de efectivos de la Guardia Nacional a lo largo de la frontera sur de Estados Unidos será una costosa acción para los contribuyentes estadunidenses, según análisis realizados sobre despliegues similares en el pasado.

Los dos despliegues anteriores ordenados por los presidentes George W. Bush y Barak Obama, tuvieron un costo de unos mil 350 millones de dólares.

En la primera misión, la Operación Jump Start de 2006 a 2008, el entonces presidente Bush ordenó el despliegue de unos 6 mil soldados a lo largo de la frontera sur del país y costó durante esos dos años mil 200 millones de dólares, según la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) el brazo investigador del Congreso.

La segunda misión, la Operación Phalanx, ordenada por el presidente Obama en julio de 2010, despachó a mil 200 soldados a la frontera y tuvo un costo de 140 millones de dólares.

En ambos operativos, los miembros de la Guardia Nacional fueron desplegados bajo los parámetros del llamado Título 32 del Código de Leyes de EU, que permite a este organismo castrense el colaborar con corporaciones de seguridad civiles, como la Patrulla Fronteriza.

Sin embargo, en los dos despliegues, la Guardia Nacional fue inhabilitada por el Departamento de Defensa para realizar arrestos debido a las preocupaciones planteadas sobre la militarización de la frontera.

Como resultado, durante los despliegues, todos los arrestos y las incautaciones fueron realizadas por la Patrulla Fronteriza.

La GAO reportó que esto condujo a funcionarios del Departamento de Defensa a expresar su preocupación por los desafíos para identificar y planificar un rol de la Guardia Nacional en la frontera y la ausencia de una estrategia integral para la seguridad en la zona.

OREGON SE DESLINDA DE ENVIÓ DE LA GUARDIA NACIONAL A LA FRONTERA

La gobernadora de Oregon, Kate Brown, señaló que no permitirá que la Guardia Nacional de su estado sea enviada a la frontera sur si el gobierno se lo pide.

Brown es una demócrata y ayer tuiteó que ella estaba bastante preocupada por el plan de Trump para militarizar la frontera.