Dióxido de cloro el pleito de moda en temas de salud

Con tantos adeptos como demandantes, el dióxido de cloro en el tratamiento de pacientes con covid-19 es la discusión de moda., Menos Mal, Por Samuel Pérez Rios.

Menos mal que vivimos en un país lleno de diversidades de todos los tipos colores, sabores y olores, y en cuestión de medicamentos, curas y remedios simplemente no hay quien no tenga la receta de la abuela para los callos, la garganta cerrada, el mal de amores, el niño empachado, etc., algo así sucede con el mentado dióxido de cloro en estos días de pandemia.

El dióxido de cloro es un gas inestable y lo que venden es una solución de clorito de sodio con un ácido (clorhídrico, cítrico, láctico o cualquier otro): “Puede ser comercializado como dos soluciones, por un lado, de ácido clorhídrico al 3 por ciento y, por otro, una solución de clorito de sodio disuelto en agua al 25 por ciento; al mezclarse ambos, se forma el dióxido de cloro”.

En nuestro estado muchas personas han sido tratadas exitosamente con este producto contra el Covid-19 aun que no existe ningún estudio científico que avale los resultados, los médicos atribuyen estas recuperaciones al efecto placebo de los pacientes al puro estilo del «agua de Tlacote» que se volvió famosa de manera rápida y miles de personas la consumieron y lograron curar sus males.

Por otro lado el día de ayer se dio a conocer que en Brasil murió un paciente de Covid-19 que fue tratado con dióxido de cloro por orden de un juez, pero llegamos al mismo callejón sin salida, ¿Murió por el virus al igual que mueren miles de pacientes entubados y bajo cuidado médico especializado? o murió a consecuencia del consumo del producto milagroso.

También se han diagnosticado pacientes con problemas renales y hepáticos por el consumo de este producto, aun que los defensores aseguran que es parte de la campaña realizada por los galenos para desestimar al dióxido.

Hasta no contar con informes y estudios detallados la pregunta seguirá en el aire y como siempre la decisión de como debemos de tratarnos depende de cada individuo.

Si tomamos en cuenta que es un gran riesgo ingresar a un hospital con síntomas de Covid-19 y añadimos la escases de camas y de insumos, así como la falta de un tratamiento comprobado que corrija la enfermedad, no es tan descabellada la idea de usar la «medicina alternativa» aun que los galenos se molesten.

En mi humilde opinión es mejor morir en la comodidad y tranquilidad de nuestra cama a morir intubado en un hospital en donde no podré despedirme de nadie, ambas muertes son horribles según testimonio de los que lo han vivido, por lo que la decisión nuevamente es individual.

En mi experiencia personal, mi abuelo Dr. Gustavo Pérez Rios, con todos sus estudios y años de labor trató la enfermedad de poliomielitis de su hijo mayor con todo éxito y sin secuelas permanentes sin medicamentos, obligando al cuerpo de mi tío a reaccionar y sobreponerse al virus en los años cincuentas y cuando el fue víctima de cáncer melanoma (uno de los más agresivos) acompañó el tratamiento de interferón con «agua de Tlacote» obteniendo excelentes resultados y sobreviviendo mas de veinte años a la enfermedad.

Mito o realidad, a favor o en contra, en lo que se ponen de acuerdo los galenos, la decisión es personal, pero la decisión más grande y fundamental es cuidarse, evitar exponerse en medida de lo posible y tener una adecuada higiene personal, lo demás, ya no está en nuestras manos.

Dióxido de cloro

 

 

Menos Mal / Por: Samuel Pérez Rios.

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