¿La tóxica en la relación eres tú?

Cómo saber si la tóxica en la relación eres tú

¿Cómo saber si la tóxica en la relación eres tú?. Las relaciones amorosas no siempre son miel sobre hojuelas pero qué pasas si los problemas que hay en tu relación no son necesariamente culpa de nuestra pareja, si piensas que tu historial romántico se ha vuelto una interminable historia de desencantos puede que el problema seas tú.

¿La relaciones de tu vida siempre terminan por ser un drama pero que de telenovela? ¿Sientes que por más que cambias de relación terminas por tener los mismos problemas? Tenemos noticias es probable que quien atraiga los problemas puedas ser tú.

No necesariamente significa que eres un persona horrible y que nadie debería ser tu amigo, simplemente quiere decir que tienes algunos comportamiento repetitivos dentro de tus relaciones que hacen que siempre se repitan los mismos patrones y comportamientos en tus relaciones sin importar la persona que tengas a lado.

A veces no se trata de suerte sino de cómo enfrentamos los problemas y cómo nos comunicamos con el otro, si sabemos escucharlo o si centramos toda la relación en torno a nuestras necesidades y gustos, si tus parejas se quejan de las mismas cosas a pesar de ser polos opuestos entre ellos puede que debas mirar dos veces lo que causa mala suerte.

TE CUESTA ACEPTAR TUS ERRORES

Tienes el súper poder de sacarle la vuelta a los problemas y alejarte de las responsabilidades, piensas que no haces nada mal sino que tus parejas son las que no te comprenden y las que no te prestan atención, no propones cómo resolver los problemas que se presentan eres más de quejarte.

NO DICES LO QUE SIENTES

Hay todo un estereotipo de mujeres que nunca tienen ‘nada’ y que evitan decir lo que realmente piensan, esto a la larga hace que estallen al no ser capaces de contener sus emociones o por minimizarlas tanto tiempo. Si hay un problema tienes que decirlo no esperar que tu pareja adivine tus pensamientos.

CELOS

No sabes confiar en el otro y eres una mujer celosa, te cuesta trabajo aceptar que tu pareja pueda tener una vida lejos de ti, no te gusta que pase tiempo con otras personas o que no te ‘avisa’ cuáles son sus planes. Tienes que dejar de ser tan aprensiva y hacer tus propias cosas en vez de enojarte por que tu pareja sale sin ti.

¿Cómo saber si estás en una relación «enfermiza»?

No dejan de hablar de ellos
Son profundamente egocéntricos. «Normalmente, suelen tener poca consideración por los sentimientos de los demás porque son muy poco empáticos», explica Matos. Su objetivo es instrumentalizar a los demás para obtener su propio beneficio y, por eso, uno de sus rasgos más comunes apunta a que siempre están mirándose el ombligo. Son maestros del «mimimi-yoyoyo».

Le contagian su pesimismo
Aunque a veces lo camuflen. «El perfil de persona ‘tóxica’ es cambiante en cada caso, y no tienen por qué responder a todas las señales», aclara la psicóloga Bastor. No obstante, la actitud pesimista es habitual, «a pesar de que no sea evidente y esté disimulada con una suerte de optimismo vacío», continúa la experta. Al ser también muy duchos en el dominio del lenguaje, sus frases presentarán un presumible buen humor aunque, en el fondo, el poso oscuro quedará patente si se analizan sus palabras al detalle.

Termina dándoles pena
Siempre victimizándose, siempre haciéndose los mártires. Y lo peor: sin hacer nada por cambiar su situación tóxica. Compartir conversaciones con ellos supone dejar que asolen nuestro buen humor puesto que, para ellos, todo será horrible. «Pretenderán además que, habiéndonos levantado dolor de cabeza, seamos nosotros los que hagamos su ‘trabajo sucio’, estallando contra una realidad que, si bien a nosotros no nos perturba, termina por hacerlo después de habernos contagiado de su espíritu victimista», explica Bastor.

No le dejan ni a sol ni a sombra
Le quieren para usted, en exclusiva. Son profundamente dependientes y terminan minando sus derechos y su autonomía, secuestrándoles. «Tanto emocional como físicamente, puesto que nos quieren tener siempre a su lado», avanza Matos.

Primero, una llamada; después, un profundo enfado al no atender la segunda, para tratar de convertir esa conversación telefónica diaria en costumbre. «Para cuando queremos darnos cuenta, el ‘tóxico’ nos ha aislado y separado de nuestras rutinas y amistades porque son, además, muy ‘succionadores», confirma el psicólogo.

Minimiza cualquier éxito ajeno
La envidia es otra de las señales. «Al no tener empatía, minimizan y minusvaloran los éxitos de los demás, y también los de su ‘víctima», afirma el experto en gestión de la tristeza Jesús Matos. No saben gestionar sus emociones y carecen de capacidades para actuar de forma saludable, por lo que cualquier rédito logrado por los demás es un factor a abatir.

Jamás sabe por dónde le va a salir
Su estado emocional fluctúa constantemente, buscando que el otro no sepa bien por dónde puede estallar y, de esta forma, procure tenerle siempre contento y satisfecho. «De hecho, ese es el problema: para mantener su estabilidad se le deja hacer, y eso es un boicot al resto, porque nadie se atreve a ponerle límites», sostiene la psicóloga Bastor. Y así terminan por aflorar sentencias tipo «ya sabes cómo es»; frases categóricas que le permiten seguir ejerciendo su papel dominante.

Y ahora, cómo neutralizarlos
«Cuanto más lejos, mejor, aunque es difícil cortar con ellos porque suelen volver para vengarse», adelanta Matos. Al verse apartada la persona tóxica, tendrá la necesidad de volcar sobre los demás su frustración, corroborar que usted es el loco, y para ello le seguirán atacando. Por eso, conviene no reaccionar con ira para no ponernos a su altura, no desgastarse pensando en él constantemente, ponerle límites y mantener la distancia.

«También es liberador practicar deporte, para canalizar el enfado al comprobar que estamos siendo manipulados», aconseja la psicóloga Bastor, que anima además a aprender de la experiencia y asumir las pautas para que la situación se repita en el futuro. Que ya está bien, que bastante tiene usted con sujetar su vela como para convertirse también en el palo que sostenga la de los demás.

 Soy Carmín Por: Arely Lorenzana y El País «Cómo identificar si estás en una relación Tóxica» Alejandro Tovar foto agencias