Lugares poco turísticos que vale la pena visitar

Regiones poco visitadas por los turistas,  que vale la pena conocer

Para aquellas personas que han viajado por todo el mundo un poco, seguro que ya sabes que hay algunos lugares que son simplemente poco turísticos

Costa mediterránea de la ciudad de Monastir, en Túnez

Con sus ciudades imperiales en ruinas (la vasta extensión de Cartago, en su día el gran rival de Roma en el norte de África, se encuentra cerca de la capital del país, Túnez) y lugares de peregrinación islámica como Kairuán (capital del aprendizaje islámico Suní durante el siglo VII, bajo el califato Olmeya), Túnez es la capital cultural e histórica que permanece sin descubrir en el norte de África.

Su combinación de lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y ciudades resort frente al mar como las amuralladas Sfax y Hammamet hacen de este un destino con el equilibrio ideal para el viajero más intrépido.

Y aunque los recuerdos del ataque de Susa, en su día capital de playa de Túnez, pueden seguir en las mentes de algunos viajeros, la industria turística del país está luchando para mitigar estas preocupaciones, aumentando las patrullas de seguridad en las playas y en los hoteles más grandes.

Distrito de Abanotubani en la antigua ciudad de Tiflis, Georgia

Los caminos de tierra llenos de curvas y los palacios derrumbados de finales del siglo XIX en la ciudad de Tiflis podrían haber propiciado una ciudad mucho más cosmopolita, pero el espíritu anárquico y bohemio de esta ciudad todavía envuelve su casco histórico, donde se pueden encontrar bares clandestinos como el Café Linville, donde cuelgan lámparas de araña del siglo XIV sobre pinturas realizadas con los dedos.

Pero las construcciones turísticas en crecimiento, estéticamente disruptivas -incluyendo el complejo Panorama, el proyecto favorito del ex primer ministro Bidzina Ivanishvili- amenazan la belleza de la ciudad vieja de Tiflis, por lo que será necesario visitarla antes de que ocurra lo peor.

Cabo Fatucama en Timor Oriental

Debido a la actual estabilidad en el país, Timor Oriental atrae cada vez más a viajeros intrépidos, atraídos por su belleza natural: en especial por sus más de 160 kilómetros de redes de arrecifes de coral, que se encuentran junto a sus extensas costas. Es toda una rareza en una parte del mundo donde la construcción frenética amenaza a la mayor parte de la biodiversidad coralina.

Este es uno de los mejores lugares del mundo para practicar buceo -ya que es una de las áreas con mayor diversidad de peces y arrecifes en todo el planeta- y también para las excursiones terrestres y en barco desde Dili y Tutuala.

Emplazamiento Patrimonio de la Humanidad en Butrinto, Albania

Las playas del Adriático en Italia y Croacia se han transformado mayoritariamente en complejos hoteleros hipermodernos y llenos de turistas. En cambio, las playas de Albania, salpicadas de ruinas de anfiteatros grecorromanos e iglesias ortodoxas llenas de imágenes, son de los pocos lugares europeos en los que todavía es posible estirarse junto al mar, incluso durante la temporada alta.

Al sur de Vlorë, el centro costero del país, los pueblos étnicamente griegos como Dhërmi, Vuno y Himarë -llenos de terrazas, pescadores de calamar y estrechos caminos peatonales- están plagados de Bed & Breakfast llevados por familias que cuestan tan poco como 20€ la noche.
Los viajeros de fuera de los Balcanes son poco frecuentes, pero siempre son bienvenidos. No te sorprendas si los dueños del Bed & Breakfast te llevan en un tour en moto a lo largo de la costa o si te retan a una competición de beber rakia -un licor similar al brandy-.

Mezquita de Poi Kalan en la provincia de Bujará, Uzbekistán

Los principales centros históricos de Uzbekistán -los extraordinarios complejos de caravasares de azulejos azules en Bujará y Samarcanda- han sido renovados durante los últimos años, ya que el gobierno ha transformado ruinas del siglo XIV en hermosos y brillantes palacios, finalizando la renovación de la Plaza de Registán el pasado año.

Aunque los críticos denuncian que se trata de una restauración excesiva, Bujará y Samarcanda son dos de los ejemplos más impresionantes de arquitectura urbana del mundo islámico y a través de ellos se pueden evocar los siglos en los que las estepas de Asia Central estaban llenas de ciudades que eran centros de aprendizaje, arte y comercio.

Laderas para practicar esquí en Brezovica, Kosovo

Se ha escrito mucho acerca de la cultura del café de Pristina, la siempre bohemia aunque algo lóbrega capital de Kosovo. Pero la mayor de sus atracciones es Prizren, ciudad medieval localizada en una colina coronada por un castillo en la que se pueden encontrar baños turcos y basílicas del siglo XIV.

Esta es la base perfecta desde la que empezar a escalar (o esquiar) en los montes Šar, o simplemente para vagar por la ribera arbolada que se encuentra tras la fortaleza.
El distrito histórico de Prizren, bien conservado y no tan estéril como las ciudades viejas de otros países balcánicos como Sarajevo, es un laberinto de tejados de terracota, minaretes y cafés llenos de sombrillas rojas.

Circuito del Annapurna, en Nepal

Puede que no haya electricidad ni carreteras pavimentadas, pero para aquellos viajeros que están dispuestos a sacrificar parte del confort para vivir una aventura, Nepal sigue siendo la atracción perfecta.

La economía nepalí se sustenta en gran medida en el comercio que genera el turismo y necesita más que nunca visitantes. Aunque el terremoto ha dañado las estructuras construidas por los humanos en Nepal, sus caminos de montaña -incluyendo el legendario circuito del Annapurna a través de la sombra nevada del Himalaya- todavía son accesibles.
Solo dos de los 35 senderos existentes han tenido que ser rediseñados por daños debidos al terremoto, y el pasado verano todos los puentes de los senderos del Annapurna se sometieron con éxito a pruebas de seguridad.

Bahía de San Juan del Sur, en Nicaragua

Las dos costas de Nicaragua -el país está rodeado por el Caribe y el Pacífico- han hecho de sus orillas todo un paraíso para los viajeros amantes de las playas (y de las bacanales), la reciente inversión por parte del gobierno nicaragüense en infraestructuras -incluyendo una nueva autopista- en la menos conocida región del Río San Juan, mayormente rural, ha transformado esta provincia en un destino para el ecoturismo.

Los tucanes vuelan entre los helechos en la Reserva Biológica Indio Maíz, un colorido parque natural poblado por jabalíes salvajes, guacamayos e incluso manatíes.
En el jardín de Río Indio Adventure Lodge, uno de los nuevos «eco-alojamientos» que ha abierto en este área, hay que tener cuidado con los monos, que están al acecho del bufé del desayuno.

El monasterio de Tatev, en Armenia

Pocas personas saben que Armenia fue el primer país que adoptó el cristianismo como religión oficial, en el 301 d.C. Además, las iglesias armenias antiguas se encuentran entre las mejor preservadas del mundo.

Mientras que otras iglesias cristianas están decoradas con frescos, muchos de los cuales han sido ya destruidos, los leones tallados en piedra del Monasterio de Geghard y los intrincados jachkares (tumbas de piedra) del pueblo de Sanahin permanecen como testimonio de la creatividad de una de las civilizaciones más antiguas del planeta.

Pero las iglesias no son la única atracción de Armenia. También sus valles y colinas llenos de flores salvajes -mucho más accesibles que los vertiginosos caminos de las montañas de Georgia- están plagados de templos paganos como el de Garni y «ciudades balneario» adoquinadas como Dilijan, conocida como la Suiza de Armenia.

National Geographic