Muere el pintor zacatecano Rafael Coronel

Muere Rafael Coronel. El pintor zacatecano falleció a los 87 años; miembro destacado de la comunidad universitaria, estudió en la Facultad de Arquitectura

Rafael Coronel Arroyo murió a los 87 años. El pintor zacatecano estudió en la Facultad de Arquitectura de la UNAM; también tomó clases en la Escuela de Pintura y Escultura La Esmeralda.

Apenas con seis años de edad realizó sus primeros dibujos, y en 1944 hizo su primer autorretrato. En 1960 fue integrante de la muestra colectiva “Exposición Retrospectiva de la Pintura Mexicana” en el museo de Ciudad Universitaria, presentada con motivo de la III Conferencia General de la Asociación Internacional de Universidades.

También expuso en la Escuela Nacional de Ciencias Químicas, en San Carlos (hoy, de la Facultad de Artes y Diseño) y en el Museo Universitario de Ciencias y Artes.

Destacado miembro de la comunidad universitaria, recordamos una nota publicada en 1965 cuando ganó el premio Bienal de Córdoba, en la VIII Bienal de São Paulo.

“Rafael Coronel sólo empieza a sorprendernos con el “Premio Bienal de Córdoba” que acaba de ganar en la VIII Bienal de São Paulo. Este premio se otorga al mejor pintor joven de Hispanoamérica presente en el certamen. Su nombre fue propuesto asimismo para eI Gran Premio de la Bienal que fue compartido por Víctor Vasarely y Alberto Burri.

En la Bienal de São Paulo su obra estaba casi sola entre la gran corriente abstraccionista de distintas tendencias. La mayor parte de los artistas de su generación (acaba de cumplir 33 años) no son realistas. Hasta por ello resaltaba su presencia. Por encima de las tendencias se ha de destacar siempre el estilo que no es de ningún otro sino de quien lo crea y se crea con él. Su pintura -original y propia- es una de las expresiones más delicadas de la plástica contemporánea de México.

Recuerdo la exposición de Rafael Coronel en el Salón de la Plástica Mexicana en 1958. Presentó obras abstraccionistas y figurativas, ambas de pareja invención y eficacia. Era la evidencia de su facultad creadora en busca de estilo. Un año más tarde llenó una de las grandes salas del Palacio de Bellas Artes con otra exposición memorable que se puede considerar como una hazaña por su intensidad y riqueza. Dibujos y tintas, óleos en negro sobre papel, figurativos y abstractos. Entonces las manchas de color sobre los dibujos lo alejaban tímidamente de la obra del dibujante. Era un dibujante que tenía color, pero que no era dueño del color. Hoy es un pintor.

Su pintura más reciente ha comprobado que pudo dar magníficamente el salto a la plenitud del color, afinando sus medios y enriqueciéndolos hasta sobresalir con un estilo severo en donde su maestría alcanza gran delicadeza. Para mí lo que más cuenta es la personalidad, la voz propia, el sentido original para vivir la forma. No es una obra novedosa la de Rafael Coronel. Es mucho más: una obra distante de lo novedoso, fecunda por su novedad raigal. La exigencia de su gusto lo libró pronto del encandilamiento fácil por los estilos que se suelen tener como avanzados y que en su reiteración impersonal manifiestan una enorme fatiga y una impaciencia muchas veces pueril. En poco tiempo, Coronel se libró de esa impaciencia al ahondar en sí mismo, al precisar lo suyo y enfrentarse creadoramente al presente y al futuro.

En São Paulo interesó la pintura en sí, la personalidad, la capacidad creadora, sin que guardara importancia particular las tendencias estilísticas. El afán de originalidad que no se apoya en una visión propia ha engendrado una sumisión uniformada que constituye claramente sólo un academicismo de vanguardia. El hastío que causan tales expresiones es idéntico al que causan los figurativos sin sensibilidad y sin imaginación. Las repeticiones de los pintores realistas o abstractos encierran la misma nulidad por carecer de fuerza individuante. La obra de Rafael Coronel, cargada de valores, no necesita de la palabra de nadie. Hace siete años lo vi como el surgimiento de un río en el mapa de la pintura mexicana.

Con premio o sin él -a pesar del valioso reconocimiento a su talento en la Bienal de São Paulo- se puede afirmar que Rafael Coronel es el pintor de su generación que ha logrado una transformación más honda y verdadera. Su última exposición en la Galería de Arte Mexicano mostraba un recorrido firme, una firmación evidente. Ganó el premio con obra de esta calidad y otras pintadas posteriormente. La significación de este triunfo no se ha destacado en México, como lo ha sido en el extranjero. Rafael Coronel tiene ya merecido renombre internacional fundado sólo en su obra misma.”

Por Luis Cardoza y Aragón (Revista de la Universidad 1965) May 7, 2019 Publicada originalmente en octubre de 1965 en la Revista de la Universidad.