Obama también enfrentó ola de familias migrantes

Hace cuatro años, migrantes centroamericanos que huían de la violencia empezaron a llegar a la frontera en cifras récord

El gobierno de Donald Trump no es el primero en tener que hacer frente a la cuestión de cómo manejar a decenas de miles de familias migrantes que llegan a la frontera sur.

Hace cuatro años, Barack Obama enfrentó una crisis similar cuando inmigrantes centroamericanos que huían de la violencia empezaron a llegar a la frontera en cifras récord. Las autoridades se vieron ante el mismo caso judicial que el actual gobierno comenzó a disputar el jueves, al día siguiente de que Trump emitiera un nuevo decreto para dejar de separar a las familias migrantes.

Más de 60.000 «unidades» familiares _que el gobierno federal define como un padre y su hijo_ fueron detenidas en la frontera en el año fiscal 2014, un incremento del cuádruple en comparación con el año previo. En el último año fiscal, esa cifra superaba las 70.000.

En un principio, el gobierno de Obama dejó en libertad a las madres y sus hijos con instrucciones de que se presentaran en cortes de inmigración en las ciudades a las que se dirigían. En ocasiones, los inmigrantes fueron transportados de Texas a instalaciones de la Patrulla Fronteriza en otros estados de forma que los agentes pudieran mantenerle el paso a la creciente llegada de personas.

Luego el gobierno de Obama comenzó a detener a las madres y sus hijos en instalaciones para la detención de familias: un centro con 100 camas en Pensilvania y dos instalaciones de mayor tamaño en Texas que comenzaron a operar en 2014.

Ante la presión, el gobierno comenzó a liberar a muchas familias con mayor rapidez, ya que los períodos cortos de detención no desalentaban a los inmigrantes de viajar a Estados Unidos ni le daban a los tribunales migratorios tiempo suficiente para evaluar las solicitudes de asilo.

Por Redacción Con información de Ap.