Plutón cumple 15 años sin ser un planeta del sistema solar

 

En agosto de 2006, la Unión Astronómica Internacional determinó que Plutón no era más un planeta, sino un planeta enano.

Plutón fue descubierto en 1930 por el astrónomo estadounidense Clyde Tombaugh en el Observatorio Lowell de Arizona, quien había seguido la pista de una inusual interacción gravitatoria entre Neptuno y otro objeto hasta entonces desconocido.

Durante 76 años, Plutón formó parte de los planetas del Sistema Solar. A través de esquemas, monografías y hasta canciones, distintas generaciones aprendieron que más allá de la órbita de Neptuno, un pequeño mundo que marcaba la última frontera de nuestro vecindario cósmico se mantenía describiendo una larga órbita aún dominada por la atracción gravitacional del Sol.

En 2005, el descubrimiento de un objeto transneptuniano inédito comenzó a cambiar en definitiva la historia y clasificación de Plutón: se trataba de Eris, un planeta enano que orbita al Sol a una distancia tres veces mayor que Plutón, y que en aquél entonces se creyó 27 % más grande que el noveno mundo del Sistema Solar.

Plutón

A pesar de que en aquél entonces Eris fue presentado como el décimo planeta del Sistema Solar, su clasificación desató un intenso debate en la Unión Astronómica Internacional (UAI) a propósito de las características que llevaban a un planeta a ser reconocido como tal.

Descubierto al mismo tiempo que Makemake y Haumea (otro par de mundos rocosos y helados formados en una etapa temprana del Sistema Solar, hace 4.5 mil millones de años), las características y tamaño de Eris llevaron a la UAI a reformular la definición de planeta por primera vez en su historia.

Tras un año y medio de discusión, el 26 de agosto de 2006, la UAI anunció la nueva definición de planeta del Sistema Solar contenida en la famosa Resolución B5, la misma que degradó a Plutón de planeta a planeta enano.

Plutón

Según la Unión Astronómica Internacional, un planeta del Sistema Solar debe cumplir con tres requisitos:

“(A) está en órbita alrededor del Sol, (B) tiene suficiente masa para que su auto-gravedad supere las fuerzas de cuerpo rígido de manera que asuma una forma de equilibrio hidrostático (casi esférica), y (C) haya limpiado las vecindades de su órbita”.

Y aunque Plutón cumple con los dos primeros criterios, su órbita de 248 años se encuentra dentro del Cinturón de Kuiper, una región repleta de objetos rocosos y de hielo similares al planeta enano, asteroides y otros remanentes de la formación del Sistema Solar. De ahí que su masa concentre apenas el 0.07 % del total de la masa de su región orbital.

La decisión de considerar a Plutón un planeta enano en vez de un planeta más del Sistema Solar es la más polémica en la historia de la astronomía y sus ecos aún resuenan en la cultura popular. Al margen de la fama de Júpiter y Saturno –los dos mundos más fascinantes para observar a través de un telescopio–, Plutón se ganó un sitio especial entre los mundos reconocidos (y no reconocidos) de nuestro vecindario cósmico.

Con información e imágenes de Muy Interesante.