¿Por qué la primavera se adelantará este 2020?

La primavera se adelantará por primera vez en 124 años

El próximo jueves 19 de marzo llegará la primavera al hemisferio occidental adelantándose por primera vez en 124 años.

El equinoccio de Primavera llegará este año en la buena parte del hemisferio occidental el próximo jueves 19 de marzo, marcando el momento en que el Sol Cruza el Ecuador celeste, línea imaginaria en el cielo encima del Ecuador terrestre.

Con precisión, el ancestral fenómeno astronómico ocurrirá medido en Tiempo Universal Coordinador (UCT) el viernes 20 a las 3:49 horas, lo que para la mayoría de las ciudades americanas significará prácticamente el jueves en la mayoría de los casos.

El cambio climático está adelantando la primavera dos días cada decenio

SINC-ScienceUn estudio elaborado por un grupo internacional de expertos ha calculado por primera vez de forma global la velocidad del cambio climático.

En Río de Janeiro será apenas 49 minutos iniciado el viernes, igual que en Montevideo, Asunción, Buenos Aires o Santiago, pero a partir de ahí empezará el cambio.

La Paz, Caracas, La Habana, San Juan recibirán la Primavera a las 23:49, Lima una hora antes, a las 22:49 y más temprano aún, a las 21:49 tocará turno a Managua igual que a Guatemala, Tegucigalpa y San Salvador precisó el sitio especializado timeanddate.

La ciudad de México recibirá la Primavera a las 21:49 de ese jueves, pero Las Vegas aún más temprano a las 20:49, igual que los Ángeles, en tanto Nueva York lo vivirá a las 23:49 igual que Ottawa, Philadelphia y Washington.

Para muchas zonas de Estados Unidos o México, se tratará de la primera vez en 124 años que el fin del Invierno y la llegada de la Primavera ocurra el día 19 más que el 20 o el 21 de marzo.

Tanto en tierra como en el mar, la primavera se adelanta dos días cada 10 años y que las especies, además de desplazarse “continuamente” utilizan otras técnicas para adaptarse.

El estudio ha medido los cambios térmicos a partir del análisis de las temperaturas superficiales globales de los últimos 50 años.

La investigación en la que han participado científicos de todo el mundo ha medido el ritmo al que se está produciendo el cambio climático global y cómo estas variaciones afectan al rango de distribución de las especies y a la llegada de las estaciones.

El trabajo, publicado esta semana en Science, analiza los regímenes térmicos y muestra que se desplazan hacia latitudes más altas 27 kilómetros cada diez años. “Este hecho se refleja en la variación en la distribución de las especies”, explica Carlos Duarte, investigador del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA, CSIC-UIB). También añade que la señal térmica que marca el comienzo de la estación primaveral se adelanta unos dos días cada diez años, tanto en los continentes como en los océanos.

En ecosistemas terrestres, el calentamiento se ha producido tres veces más rápido que en los océanos, lo que ha obligado a sus poblaciones a cambiar su distribución continuamente para mantenerse en el mismo régimen térmico. Además de desplazarse, las especies han modificado el momento de la reproducción o la puesta de huevos.

Sobre los océanos, los científicos han trazado los mapas de todas estas transformaciones y han observado que las áreas donde las especies están más afectadas son también las más ricas en biodiversidad. El mayor impacto se produce en torno al ecuador, donde existen puntos calientes de biodiversidad marina. La rapidez del cambio climático en estas zonas supera los 200 kilómetros por decenio.

“Cuando la velocidad del cambio climático supera la velocidad de dispersión de los organismos, o cuando existen barreras que la impiden, las especies solo pueden adaptarse o extinguirse”, agrega Duarte.

La rapidez del cambio climático en zonas marinas del ecuador supera los 200 kilómetros por decenio

En sus continuas ‘mudanzas’ hacia climas más propicios, algunas especies marinas encuentran esas barreras. Mike Burrows, de la Asociación Escocesa de Ciencias Marinas y coordinador del estudio, señala que “asumimos que las poblaciones simplemente necesitan moverse para escapar al cambio climático, pero en el océano las rutas de escape son más complejas y a veces inexistentes”.

Johnna Holding, investigadora en el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados de Baleares, explica el problema de algunas especies “como las del Mediterráneo, que no pueden desplazarse hacia el norte porque el mar está cerrado por Europa o las del Ártico, que no tienen sitios más fríos a los que migrar”.

El estudio, que ha medido los cambios térmicos a partir del análisis de las temperaturas superficiales globales de los últimos 50 años, forma parte de un programa internacional para evaluar los impactos del cambio climático sobre los ecosistemas marinos. Está financiado por el Centro Nacional de Síntesis y Análisis Ecológicos, de la National Science Foundation y la Universidad de California en Santa Bárbara (EE UU).

Referencias

Michael T. Burrows, David S. Schoeman, Lauren B. Buckley, Pippa Moore, Elvira S. Poloczanska, Keith M. Brander, Chris Brown, John F. Bruno, Carlos M. Duarte, Benjamin S. Halpern, Johnna Holding, Carrie V. Kappel, Wolfgang Kiessling, Mary I. O’Connor, John M. Pandolfi, Camille Parmesan, Franklin B. Schwing, William J. Sydeman y Anthony J. Richardson. “The Pace of Shifting Climate in Marine and Terrestrial Ecosystems”. Science. DOI: 10.1126/science.1210288

Esta entrada se publicó en Noticias por FranciscoMartín de León Foto: MARBEF NOTIMEX / MONTERREY