Regateando ando. Hacemos la Lucha

 

Regateando ando. Hacemos la Lucha, por Bibiana

Siempre se ha mal visto el regatear en cualquier lugar, ya sea algún pedido por internet, artesanías, servicios, y demás. Pero considero que el peor escenario para tratar de bajarle el precio a cualquier bien o servicio es con nuestros propios amigos o familiares.

Todos conocemos a alguien que está estudiando para ser doctor, o algún amigo emprendedor que está pintando, vendiendo cosas, algún familiar fotógrafo, o alguien que venda comida, quizá incluso tú mismo podrías ser uno de ellos. Pues bien, entre conocidos siempre se espera un trato especial, sin embargo, por algo el dicho “cuentas claras, amistades largas”, ya que cuando un empresario o emprendedor está trabajando, no debería de rebajar sus precios sólo por ser amigo o familiar del cliente. Al contrario, aquellas personas cercanas deben ser las primeras en admirar el trabajo que se está pidiendo, no devaluarlo. Los familiares son los que se dan cuenta del esfuerzo por el que pudo haber pasado el vendedor para llegar en donde está. Y un amigo es el primero que debe reconocer los logros de su amigo.

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Desconozco si esto de “regatear” se practique en todo el mundo, pero está muy marcado en la cultura mexicana, pese a los claros obstáculos que un mexicano debe pasar para ser alguien exitoso. Dentro de tantas cosas que no entiendo del pensamiento mexicano, el esperar que alguien devalúe su trabajo por mí por el simple hecho de ser “algo” me parece lo más absurdo. Tal como si yo, siendo repostera supusiera que no habría problema si mí pastel quedara menos presentable o menos degustable por el simple hecho de decir “somos amigos/familia”, ¿no esperaba que diera el 100%, cierto? No pasa nada”.

En los negocios, tanto el vendedor cómo el comprador debe negociar, claro está, y si no hubiera, precisamente, un negocio para ambas partes en el trato, no tiene caso. De todos modos, el esperar que tú amigo el dentista te de una consulta sin pagar, o que tú familiar el fisioterapeuta te eche una mano con un descuentazo no es negocio. Lo triste es que, cuando menos en lo que yo he visto, ya esto ya normal. En lugar de eso, lo normal sería decirle a esa persona trabajadora que merece ser pagado a la totalidad porque así es cómo debe de ser, sin dar más o menos sólo por conocerse. De igual manera que no hace daño recomendar a tu amigo abogado, o compartir la página de aquel amigo cocinero. Regateando  Regateando Regateando 

Todos necesitamos de todos y todos queremos ganar. Así que, con todo esto, tómate unos minutos para pensar sobre todas las veces que viste a alguien regatear, te regatearon o tu mismo regateaste. En realidad, nadie debería de devaluar su precio aún siendo amigos o no, ni las personas que venden cosas en la calle, ni empresarios, ni tiendas en línea, para todos hay mercado y se ve más mal uno regateando. Así cómo cada quien invierte tiempo, dinero, sudor y lágrimas en estudiar o aprender a hacer algo para ganar dinero, piensa en las noches que has visto a tu amigo trabajando o a aquel familiar trabajando. No nos cuesta nada apoyar a pequeños, medianos y grandes empresarios, sean amigos o no, nadie debería de regalar su trabajo. Tú, ¿has regateado?

Hacemos la lucha / Por: Bibiana.

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