¿Tu niño está preparado para su propio smartphone?

¿Cómo saber si un niño está preparado para tener su propio smartphone?.

Uno de los consejos más habituales ante el auge de las tabletas y los dispositivos electrónicos como los smartphone es no premiar con uno de estos aparatos a un niño o adolescente hasta que no lo veamos preparado para manejarlo.

Aun que en la actualidad, con las clases virtuales y el confinamiento debido a la pandemia que aqueja a todo el mundo esto se ha convertido en una necesidad.

Pero, ¿Cómo podemos saber que lo está? Para Sonia Martínez, psicóloga y directora de los Centros Crece Bien, las familias deberían tener en cuenta tres aspectos para evaluar esa preparación:

1. Si vemos que muestra prudencia. Si estando a su lado y manejando nuestro dispositivo, vemos que sabe dónde entrar y dónde no, qué aceptar y qué no; si conoce los peligros y pregunta antes de tomar la iniciativa en participar en algo que no conoce.

2. Si la tecnología provoca mayor bienestar que malestar. «Si el niño usa los dispositivos de su madre o padre para aprender, divertirse, estar con los amigos y, antes, durante y después de su uso, el bienestar es mayor al malestar, es que está preparado para tener su smartphone. Sin embargo, si hay frustración o enfado por no tenerlo a mano o al terminar el tiempo de uso estipulado y si provoca grades disgustos, las familias no deberían dar este paso, ya que eso significa que el menor aún no está preparado para regular el tiempo para utilizarlo y tampoco para usarlo como una herramienta más», argumenta la psicóloga.

3. Si en familia hemos dedicado tiempos a hablar de cómo utilizarlo y vemos que sus respuestas son acertadas, que conoce los riesgos y consecuencias que pueden tener determinadas acciones, entonces es un buen momento para confiar y comprar el móvil.

Para la directora de estos centros, este último aspecto es «especialmente importante». En su opinión, con la tecnología deberíamos tomar las mismas precauciones que tomamos antes de dejar a un niño ir solo al colegio.

«En este último caso, solemos explicar a nuestros hijos que tengan cuidado con determinadas situaciones y les acompañamos hasta que les vemos preparados. Con la tecnología, sin embargo, al ver que los niños muestran gran competencia en el uso de los aparatos electrónicos, les dejamos que los utilicen solos, cuando en realidad deberíamos acompañarlos, ya que están solos en un mundo virtual que desconocen y necesitan un guía hasta que estén preparados», concluye.

 

Con información de Agencias.