Venezuela: el polvo no nos deja ver / Ángel Dorrego

Venezuela: el polvo no nos deja ver/Ángel Dorrego

El día de ayer Juan Guaido, líder más visible de la oposición al régimen chavista en Venezuela, proclamó un levantamiento apoyado por el ejército para terminar con el gobierno del presidente Nicolás Maduro. Aunque Guaido también se dice presidente, y tiene las cartas de otros poderosos países para probar que el interlocutor de Venezuela es él. Así de lejos ha llegado la división: cada quien su presidente. El conflicto ha llegado lo suficientemente lejos para que el único motivo de la lucha sea la aniquilación política del adversario con el fin de la supervivencia propia. Se ha escuchado de la caída del régimen de Hugo Chávez en varias ocasiones, algunas incluso desde que el aludido se encontraba con vida, mencionando en cada ocasión que el cambio ya estaba cerca, y así llevamos por lo menos una década.

El gobierno de Venezuela polariza como pocos. Hugo Chávez se convirtió en el personaje más recordable de la familia de gobiernos sudamericanos de izquierda al comenzar el siglo y, actualmente, ya sin su prócer, uno de los pocos que se resiste a desaparecer. No sin pelear, levantando el polvo y dejando ver sólo hacia sí mismo. Parece que no se puede hablar del tema sin tomar bandos. Jamás he leído algo como “un gobierno autoritario con pésimo desempeño económico y que ha torcido cuanta norma lo detenga de seguir administrando el Estado busca ser derrotado por una alianza de derecha apoyada tan generosamente por gobiernos extranjeros que por lo menos se merece una sospecha”, porque la mayoría de los interesados en este asunto sólo le darían validez a la mitad de lo anterior. Su mitad, por supuesto. Incluso las naciones abiertamente han elegido dónde colocar su apuesta. Porque lo que ellos se juegan con Venezuela es la relación que tendrán con el gigante de la producción petrolera de Sudamérica, tutelada y comprometida con Rusia para detrimento del polo de poder continental, los Estados Unidos.

¿Y qué pasa con los venezolanos? Pase lo que pase, parece que se les clasifica como daño colateral. Por un lado se les dice que el régimen chavista los está llevando a emanciparse del imperialismo para lograr un sistema de organización más justo y que favorezca al pueblo. Por el otro se proclama al chavismo como un episodio negro donde secuestraron las libertades y la democracia, y que podrán seguir adelante una vez que se termine. Me parece que será esta segunda opción la que prevalecerá, lo que no sabemos todavía es cuándo y por qué eventos específicos va a pasar. La viabilidad del régimen chavista que ha continuado Maduro está cada vez más comprometida debido al cambio en el mapa geopolítico como al fracaso de manejo interno de recursos.

Y lo mejor que se puede esperar con Venezuela en este caso es que empiecen de nuevo con poco y muchísimas deudas, tanto económicas como sociales. Y que les salgan las cosas a pesar de la adversidad. Desgraciadamente, en este proceso se destruyó tanto institucional y socialmente que la reparación no va a ser fácil, incluso va a ser necesario reconstruir estructuras y súper estructuras completas del tejido político de la nación venezolana. Y eso que aún no se ha hecho un recuento de los daños, porque no se ha disipado el polvo que no ha dejado que nadie pueda ver para adelante.

Educación

Por Ángel Dorrego

Analista, consultor y asesor político. Especializado en temas de seguridad y protección civil. Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública por la Universidad Nacional Autónoma de México, Maestro en Estudios en Relaciones Internacionales también por la UNAM. Cuenta con experiencia como asesor de evaluación educativa en México y el extranjero, funcionario público de protección civil y consultor para iniciativas legislativas.
Correo para el público: adorregor@gmail.com

Foto AFP